Torra toma hoy posesión como president en una ceremonia sobria y sin invitados

Quim Torra (a la derecha) asistió ayer en Barcelona a una manifestación por la libertad de los dirigentes indepedentistas presos. :: Lluis GENE / afp/
Quim Torra (a la derecha) asistió ayer en Barcelona a una manifestación por la libertad de los dirigentes indepedentistas presos. :: Lluis GENE / afp

Se estrena como titular de la Generalitat yendo a una protesta contra la justicia española y a favor de los dirigentes secesionistas presos

CRISTIAN REINO

barcelona. Quim Torra tomará hoy posesión de su cargo como presidente de la Generalitat después de que el Rey firmara ayer su nombramiento y se publicara en el BOE. Será una ceremonia sobria y breve, sin apenas invitados. Quiere transmitir que Cataluña está lejos de regresar a la normalidad, que vive tiempos de excepcionalidad y también que su mandato es provisional, en la medida en que el presidente legítimo es Carles Puigdemont y él es un gobernante interino.

Pero antes de la ceremonia, hizo una declaración de intenciones de los derroteros que tendrá su mandato con la presencia en la concentración convocada ayer por la ANC y Ómnium para homenajear a Jordi Cuixart y Jordi Sànchez, cuando se cumplían los siete meses de su ingreso en prisión. Allí, en la plaza frente a la catedral de Barcelona, fue vitoreado al grito de «presidente, presidente» y tuvo que escuchar la exigencia de «ni un paso atrás». Mañana viajará a Madrid a visitar a los secesionistas que están presos en Estremera, Soto del Real y Alcalá.

En sus primeros pasos como presidente, Torra está mostrando una lealtad inquebrantable hacia su mentor. El día después de ser investido fue a Berlín para escenificar el reparto de papeles y hoy podría incluso evitar colocarse la medalla que distingue al presidente de la Generalitat . La liturgia marca que el mandatario saliente impone el medallón con el escudo cuatribarrado al entrante, pero Puigdemont no puede asistir al acto. Podría ser el presidente del Parlamento quien 'coronara' a Torra o incluso cabe la posibilidad de que la medalla ni siquiera se colgara del cuello del presidente.

Sin Constitución

Todo será nuevo en el acto de toma de posesión. Empezando por el organizador. La Generalitat, intervenida por el 155, y el Gobierno central han tenido que negociar el formato. Está por ver la reacción de la Moncloa ante un acto que no será de obediencia constitucional. Torra no prometerá respetar la Carta Magna y utilizará la fórmula que empleó Puigdemont: «Prometo cumplir lealmente las obligaciones del cargo de president de la Generalitat con fidelidad a la voluntad del pueblo de Cataluña representada por el Parlamento». Una retórica soberanista, que pasó hace dos años el filtro del Tribunal Superior de Cataluña, que dijo que en la ley de Presidencia no se establece que los miembros del Ejecutivo al asumir sus cargos «tengan que usar ninguna fórmula de juramento o promesa».

También será novedad el lugar del acto. Tradicionalmente, se celebra en el salón Sant Jordi del Palau de la Generalitat y suelen asistir los representantes de la política, iglesia, ejército o la sociedad civil. A la toma de posesión de Puigdenont acudieron 400 personas. Esta vez no habrá invitados, salvo su familia, Roger Torrent y el secretario del Ejecutivo catalán, y tendrá lugar en una sala más pequeña, la de Montserrat. Algo sobrio, lejos del boato de sus antecesores.

Tras la toma de posesión, Torra anunciará su Gobierno. En principio, las dos piezas clave serán Elsa Artadi y Pere Aragonès. El presidente de la Generalitat quisiera restituir en el cargo a los consejeros del gabinete anterior, pero los republicanos Oriol Junqueras, Raül Romeva, Carles Mundó, Meritxell Serret y Dolors Bassa lo han rechazado. Antoni Comín lo sopesa, y podrían repetir Jordi Turull, Josep Rull y Lluís Puig, todos de JxCat, aunque tendrán que dimitir en cuanto sean inhabilitados para cargo público cuando su procesamiento en el Tribunal Supremo sea firme, algo que ocurrirá dentro de tres o cuatro semanas.

 

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