Torra amaga con plantar al Rey en el estreno de los Juegos Mediterráneos

Artadi y Torra se dirigen ayer a la reunión semanal del Govern. :: Quique García / efe/
Artadi y Torra se dirigen ayer a la reunión semanal del Govern. :: Quique García / efe

El presidente de la Generalitat pide una rectificación al jefe del Estado sobre su discurso tras el 1-O

CRISTIAN REINO BARCELONA.

Pedro Sánchez dio el lunes por hecho que el Rey, él mismo y el presidente de la Generalitat coincidirán el viernes que viene en la capital tarraconense. Los tres deberían sentarse juntos en el palco del estadio en la ceremonia de inauguración de los Juegos del Mediterráneo, lo que trasladaría una imagen de una cierta normalidad institucional. Sin embargo, Quim Torra sigue sin confirmar si acudirá o no.

Más bien amenaza con no ir, y si asiste hará algún aspaviento de desaprobación hacia Felipe VI, como ya hizo Roger Torrent en el Mobile World Congress, cuando evitó el besamanos en la cena de inauguración del certamen. «No puede ser que haya un encuentro protocolario, sonrisa y encajada de manos como ha sucedido hasta ahora», afirmó ayer la portavoz de la Generalitat, Elsa Artadi. Torra tomó posesión hace un mes como presidente de la Generalitat y desde entonces ha lanzado gestos republicanos para tratar de opacar la realidad autonómica de Cataluña. El último guiño tiene como protagonista al Rey.

La consejera de la Presidencia reclamó al Rey que haga una rectificación pública sobre el discurso que pronunció el pasado 3 de octubre, dos días después del referéndum, y que según la Generalitat «validó y justificó la violencia policial» en el 1-O. El jefe del Estado habló en su discurso de «situación de extrema gravedad» y afirmó que es «responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional», lo que desde el independentismo se ha interpretado como la activación del 155, el encarcelamiento de los dirigentes y el visto bueno a las cargas policiales. «Le pedimos que reflexione y le pedimos gestos que muestren un cambio en su actitud», aseguró.

Artadi no llegó a condicionar la presencia de Torra en el acto al hecho de que el Rey pueda tener algún gesto hacia el independentismo, pero casi. De hecho, fuentes del Gobierno catalán son conscientes de que de aquí al viernes difícilmente se producirán esos guiños. Pero acuda o no Torra a Tarragona, la Generalitat está desplegando toda su maquinaria para escenificar su rechazo. Cataluña no es una república, a pesar de la proclamación del Parlamento del 27-O, pero el independentismo intenta mantener la llama viva del proceso a base de este tipo de operaciones simbólicas. Quisiera no tener que reconocer la autoridad del jefe del Estado en Cataluña, pero la realidad es otra

Así, el plantón puede no solo producirse en Tarragona, donde Felipe VI, como en las finales de la Copa de fútbol, puede recibir una sonora pitada en el estadio tarraconense. También en Girona, donde la semana que viene presidirá la entrega de los premios de la Fundación Princesa de Girona, un acto rodeado por la polémica, ya que el Ayuntamiento gerundense no ha facilitado ningún local y finalmente tendrá lugar en una finca de los hermanos Roca (Celler Can Roca) en Vilablareix.

Sánchez se distrae

El posible encuentro a tras bandas entre el Rey, Sánchez y Torra pone al Palau de la Generalitat ante el dilema de querer exhibir mayor malestar hacia el monarca o dar un paso en la línea de la distensión. Pasa lo mismo con la reunión con el presidente del Gobierno. La portavoz del Ejecutivo catalán corroboró las palabras de Sánchez de que el encuentro será a principios de julio. El asunto de los presos es «central», avisó, pero parece que el Gobierno central está más interesado en hablar de asuntos sectoriales, lamentó. «Habla de acercamiento porque no quiere hablar del asunto central que es la propia existencia de presos políticos, Sánchez se distrae del asunto principal», remató.

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