El Supremo no estudiará hasta septiembre si investiga a Casado

El PP cierra filas en torno a su líder que de ser condenado se enfrentaría a una inhabilitación de entre tres años y medio y siete

M. E. ALONSO

MADRID. El horizonte judicial de Pablo Casado no se despejará hasta la vuelta del verano. El Tribunal Supremo no tiene previsto estudiar el caso del máster del presidente del PP hasta septiembre. Este mes de agosto es hábil en el Alto Tribunal, pero sólo a efectos de practicar diligencias dentro de procedimientos de instrucción, es decir, aquellos que se encuentran ya abiertos, como es el caso del proceso soberanista.

Una vez que finalice el periodo estival será la Sala de Admisión la que decida finalmente si el dirigente popular debe ser investigado por los delitos de cohecho impropio y cooperador necesario en el de prevaricación administrativa por recibir una titulación de la Universidad Rey Juan Carlos como regalo, que luego utilizó para engordar su currículum. Lo primero que hará la sala en septiembre será designar ponente para que estudie la exposición razonada que la titular del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid, Carmen Rodríguez-Medel, elevó este lunes al Supremo. En ella, la jueza traslada sus sospechas de que Casado era uno de los alumnos vip que recibió un trato de favor para obtener el máster en condiciones ventajosas. A lo largo de las 54 páginas de su exposición, Rodríguez-Medel considera que ha quedado «indiciariamente acreditado» que el curso de este centro académico se usaba como «prebenda» para favorecer a perfiles relevantes de la esfera política e institucional o bien a figuras que mantenían estrechas relaciones con Enrique Álvarez Conde, director del posgrado y principal implicado en la trama. Por aquel entonces, Casado ya era diputado en la Asamblea de Madrid y presidente de las Nuevas Generaciones del PP.

A continuación, la sala dará traslado a la Fiscalía para que se posicione. Una vez escuchado al Ministerio Público, deberá hacer un informe sobre la competencia y el contenido de la petición que le hace la jueza de Madrid. Si ven indicios de delito, designarán a un instructor para que investigue, y en su mano está citar al líder del PP como imputado,ordenar las diligencias que le ha pedido Rodríguez-Medel, como requerirle su ordenador para comprobar la veracidad de los trabajos presentados, y pedir un suplicatorio al Congreso por su condición de aforado.

¿Un delito prescrito?

Pero el Supremo tiene más opciones. Deberá valorar, por ejemplo, si los delitos están prescritos. Lo está el de cohecho impropio, pero la jueza entiende que al estar conectado con el de prevaricación, que tiene un límite temporal de diez años, se anula esa prescripción. Rodríguez-Medel justifica su razonamiento en que de no haberse producido la prevaricación -que define como la «actividad burocrática de Casado que pretende dar apariencia de legalidad a su actividad académica»- no se habría llegado al cohecho -el presunto «regalo» del máster-.

Los jueces tendrán que analizar este punto y decidir si asumen los dos delitos que se proponen o sólo uno. Pero el Alto Tribunal también puede entender que no hay nada que preguntarle a Casado, por lo que podría decidir su devolución al Juzgado de Instrucción número 51. Algo que tampoco libraría definitivamente al presidente del PP de la sombra del 'caso Máster', ya que la magistrada Rodríguez-Medel podría volver a trasladar el caso al Supremo si en el futuro ve nuevos indicios de culpabilidad.

 

Fotos

Vídeos