El secesionismo se conjura para derribar la Carta Magna

Foto de grupo de los diputados soberanistas y activistas que ayer iniciaron un ayuno de 24 horas. :: t. albir / efe/
Foto de grupo de los diputados soberanistas y activistas que ayer iniciaron un ayuno de 24 horas. :: t. albir / efe

Consejeros de Torra y diputados soberanistas protagonizan un encierro de 24 horas en apoyo a los presos y contra la Constitución

C. REINO

barcelona. El independentismo escenificó ayer su rechazo a la Carta Magna en su 40 aniversario con un acto de protesta que quiso trazar un paralelismo entre el 'procés' y la lucha antifranquista.

Tres consejeros de la Generalitat, Elsa Artadi, Laura Borràs y Damiá Calvet, todos ellos de JxCat, así como diputados de esta formación, de Esquerra, de la CUP y uno de los comunes protagonizaron un encierro de 24 horas, que concluirá hoy a las nueve de la mañana, con el que quisieron apoyar a los cuatro dirigentes secesionistas que están en huelga de hambre y al mismo tiempo arremeter contra la Constitución.

La iniciativa se organizó en el convento de los Capuchinos de Sarrià, en Barcelona. El emplazamiento busca toda la simbología, pues en ese mismo sitio tuvo lugar la célebre 'Capuchinada' , en el año 1966, que fue uno de los primeros actos de protesta estudiantil contra el franquismo. Además del encierro, algunos de los dirigentes secesionistas tenían previsto hacer ayuno y pasar esta noche pasada durmiendo en sacos. «Hay que derribar un régimen y una Carta Magna que es una herramienta de represión», afirmó Carles Puigdemont, que intervino en una de las conferencias con las que completaron la jornada de protesta.

El independentismo aumenta la presión cara al juicio del 1-O. La siguiente protesta tendrá lugar el día 21 con motivo de la celebración del Consejo de Ministros en Barcelona. Algunos sectores reclaman un paro de país para recibir al Gobierno.

 

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