El secesionismo celebra la decisión del tribunal germano como una victoria

Torra sale ayer de la cárcel tras visitar a Turull, Rull y Forn. :: s. sáez / efe/
Torra sale ayer de la cárcel tras visitar a Turull, Rull y Forn. :: s. sáez / efe

Puigdemont afirma que «ha derrotado a las mentiras del Estado» y Torra reclama la libertad de los presos

CRISTIAN REINO BARCELONA.

Carles Puigdemont tenía tres posibilidades: quedar libre de cargos en Alemania, ser extraditado por rebelión o ser entregado por malversación, como será el caso. A pesar de que el tribunal alemán no tomó la decisión más favorable para los intereses del expresidente de la Generalitat, que podría enfrentarse a una condena de 12 años si es condenado por el Tribunal Supremo, el independentismo celebró la resolución judicial como un triunfo. Como una «bofetada» contra España y contra el juez Pablo Llarena, convertido en la bestia negra del secesionismo, al que se acusa de todos los males que, según el soberanismo, padece la justicia española: falta de independencia, injerencia política, tics franquistas y arbitrariedad. Las fuerzas secesionistas consideran que el tribunal alemán ha tirado por tierra el «relato ficticio que el Estado ha intentado construir» para presentar el proceso, según la interpretación que hace el soberanismo, como un golpe de Estado violento.

«La justicia alemana niega que el referéndum del 1 de octubre fuera rebelión», se felicitó Puigdemont, que cantó victoria porque a su juicio la resolución alemana «ha derrotado a la principal mentira sostenida por el Estado». «Cada minuto que pasan nuestros compañeros en la prisión es un minuto de vergüenza e injusticia», afirmó el expresidente catalán. El dirigente nacionalista, huido en un primer momento a Bruselas y ahora en Alemania, avisó que «luchará hasta el final y ganará» el pleito judicial que ha emprendido contra el Estado central desde que el 30 de octubre decidió fugarse a la capital belga tras declarar la independencia.

Optimismo y triunfalismo por parte del dirigente soberanista, cuyos abogados anunciaron un recurso ante el Constitucional alemán, pues ven posibilidades de que decaiga también la acusación por malversación, desde el argumento de que los propios informes del Ministerio de Hacienda, en época de Cristóbal Montoro, negaban el desvío de dinero público para el referéndum o para el proceso.

Para el presidente de la Generalitat, Quim Torra, estamos ante una «gran noticia». «Muy contento por Puigdemont porque se demuestran una vez más los engaños y mentiras de una causa judicial que nunca debería haberse iniciado», aseguró. «Será en Europa donde ganaremos», avisó. Este es uno de los mantras utilizados por el independentismo en su campaña para desprestigiar el Estado central con el objetivo de ampliar la base electoral. «La resolución es una demostración de cómo Europa juzga y como España pretende juzgar», afirmó el presidente de la Generalitat.

Desde el argumento de que no existe el delito de rebelión, según la lectura que hace el secesionismo de la resolución judicial germana, a su entender los nueve presos soberanistas que están encarcelados de forma provisional deberían ser puestos en libertad. «Es una injusticia y una enorme indecencia» que «continúen un minuto más en la cárcel», según Torra. «Hoy más que nunca exigimos la libertad de nuestros presos políticos», aseguró el presidente de la Generalitat a las puertas de la prisión de Lledoners, donde fue a visitar a Jordi Turull, Josep Rull y Joaquim Forn, los últimos en ser trasladados a los penales catalanes.

Cs lo celebra y lamenta

Desde el lado constitucionalista, Ciudadanos también calificó de buena noticia la entrega de Carles Puigdemont, eso sí, por motivos distintos que el independentismo. «Puigdemont tiene que venir a España a dar la cara ante la justicia, como todos los que dieron un golpe a la democracia», afirmó Carlos Carrizosa. Y es una buena noticia, añadió, porque a su juicio «se ha acabado el cuento de todas esas personas que dicen que son presos políticos». La formación liberal lamentó, en cambio, el «agravio comparativo» que a su entender se producirá con la aplicación de la euroorden, ya que en el caso de Puigdemont «saldrá beneficiado por huir de la justicia».

El PSC pidió «respeto» por la decisión del tribunal alemán y dijo que no cree que desautorice a Llarena. «No se pronuncia sobre el tipo penal español, sino sobre la equivalencia entre el delito de rebelión y alta traición», señalaron los socialistas.

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