Sánchez solivianta a las autonomías con su negativa a reformar la financiación

Sánchez, antes de comenzar ayer la sesión de control en el Congreso de los Diputados. :: J. LIZÓN / EFE/
Sánchez, antes de comenzar ayer la sesión de control en el Congreso de los Diputados. :: J. LIZÓN / EFE

Susana Díaz advierte de que mantendrá su exigencia de 4.000 millones más para Andalucía y Puig avisa de que no se resigna

PAULA DE LAS HERAS MADRID.

«No le votamos para que hiciera lo mismo que el PP». El reproche del portavoz de Compromís a Pedro Sánchez, que ayer vivió su primera sesión de control en el Congreso desde que fue investido presidente del Gobierno, sonó como un latigazo. Joan Baldoví dejó claro que su formación no acepta la negativa del líder del PSOE a abordar en esta legislatura la reforma del sistema de financiación autonómica, pendiente desde 2014. Y su enfado no es aislado. Ni siquiera es el más relevante. La decisión del jefe del Ejecutivo ha sentado mal en el conjunto de las comunidades autónomas, las presididas por el PP y también las gobernadas por su partido.

Hace tan solo un mes, él mismo cargó contra Mariano Rajoy por dar largas a este asunto. Fue en una visita a Extremadura, en la que, como líder de la oposición, compareció junto al presidente de la región, el socialista Guillermo Fernández Vara, para reclamar la celebración de un Consejo de Política Fiscal y Financiera «cuanto antes» y exigió al Ejecutivo popular que pusiera una propuesta encima de la mesa. «Que se moje», instó. Incluso se atrevió a plantear la incorporación de un nuevo indicador de gasto al modelo, el paro estructural.

En el debate de la moción de censura contra Rajoy, el líder del PSOE trató de rebajar las expectativas. «Nosotros no vamos a poder resolverlo todo», dijo ya a Baldoví. Entonces la mayor parte de los barones entendieron sus palabras. Había dado a entender que estaría en el Gobierno solo unos meses, quizá un año. No tendría tiempo. Pero este lunes anunció su intención de agotar la legislatura y llegar a 2020.

Presión electoral

En privado, algunos presidentes socialistas admiten que reformar el modelo con los pocos recursos existentes no es tarea sencilla. Pero no entienden que Sánchez ni siquiera se haya mostrado dispuesto a intentarlo y no se callarán. No pueden hacerlo porque hasta hace dos días muchos de ellos habían hecho bandera de este asunto y el año que viene, en algún caso quizá antes, se enfrentan a las urnas.

Susana Díaz ya advirtió ayer de que se ratifica en el acuerdo al que llegó en el Parlamento andaluz, según el cual Andalucía debería recibir unos 4.000 millones de euros más al año. El valenciano Ximo Puig aplaudió que Sánchez esté dispuesto a mejorar la situación de todas las comunidades en tanto llega la reforma porque esa fue siempre una de sus exigencias mientras gobernaba el PP, pero advirtió de que no renuncia al cambio de modelo en el «corto plazo».

El asturiano Javier Fernández y el aragonés Javier Lambán tampoco darán marcha atrás. En febrero llegaron a un acuerdo con dos presidentes del PP, el gallego Alberto Núñez Feijóo y el castellanoleonés Juan Vicente Herrera, para hacer un frente común del que ni pueden ni quieren apearse. «Va a tener que cambiar de posición -dicen fuentes del Principado- porque eso que plantea de llegar a acuerdos con cada uno de los presidentes de manera bilateral es inviable; estamos en un régimen común y la negociación debe ser multilateral».

Sánchez volvió a repetir ayer que, a cambio de la espera, ofrecerá «mejoras» económicas a todas la comunidades. Pero en muchos territorios son escépticos. Algunos defienden -lo hacía la ahora ministra de Hacienda, María Jesús Montero, cuando estaba en el Gobierno de Díaz- que para resolver los problemas de financiación se requiere inyectar al sistema 16.000 millones de euros más al año. Eso es cinco veces el déficit que puede permitirse la Administración central en 2019.

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