Sánchez se reunirá con el presidente catalán el 9 de julio en la Moncloa

Torra ayer en la sesión de control del Parlament. :: Quique García / efe/
Torra ayer en la sesión de control del Parlament. :: Quique García / efe

La Casa Real y el Gobierno descartan un encuentro mañana entre Felipe VI y Torra en Tarragona en los Juegos Mediterráneos

CRISTIAN REINO BARCELONA.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se entrevistará con el presidente de la Generalitat, Quim Torra, el 9 de julio a las 11:30 horas en el palacio de la Moncloa. Será el primer encuentro entre ambos y la primera reunión entre el presidente del Gobierno central y el de la Generalitat desde la que mantuvieron en secreto hace un año y medio Rajoy y Carles Puigdemont.

Torra señaló que no quiere que su visita a la Moncloa se zanje con un portazo. «Queremos que haya una segunda y una tercera reunión», dijo. Su idea, sin embargo, es plantear en la primera toma de contacto la reivindicación del derecho de autodeterminación. «Tenemos un gran elefante que no queremos ver y que hay que resolver», aseguró de manera gráfica. El PSOE, no obstante, cerró el martes la puerta a un referéndum, aprobando una iniciativa parlamentaria junto a PP y Cs para defender la unidad de España y la Constitución.

Torra insistió ayer en tender la mano al diálogo y en reclamar a su interlocutor que asuma riesgos. Reiteró que su apuesta para solucionar la cuestión catalana es hacer efectiva la república, pero se mostró dispuesto a escuchar y debatir las propuestas que pueda plantear el presidente del Gobierno, que aboga por la reforma federal de la Constitución. El acercamiento de los presos también estará sobre la mesa.

Con quien no se entrevistará Torra es con el Rey. El presidente de la Generalitat sigue sin aclarar si asistirá mañana a la inauguración de los Juegos Mediterráneos en Tarragona, donde coincidiría con Felipe VI y con Sánchez. Para acudir, Torra lleva días exigiendo gestos al jefe del Estado. El martes reclamó una disculpa pública por el discurso que pronunció el 3 de octubre. Ayer pidió una reunión con el Rey durante su visita a Tarragona. «Tenemos que hablar», según la carta que el jefe del Ejecutivo catalán envió a Felipe VI, firmada junto a Carles Puigdemont y Artur Mas. «Encuentre un rato para vernos», añadió.

De La Zarzuela a la Moncloa

Sin embargo, horas después, tanto la Zarzuela como la Moncloa cerraron la puerta a un eventual encuentro entre el Rey y el presidente de la Generalitat. El jefe de la Casa Real, Jaime Alfonsín, remitió una misiva al presidente de la Generalitat en la que, por encargo del Rey, acusó recibo de su misiva y le informó que le trasladaba la carta al jefe del Ejecutivo, según establece el artículo 64.1 de la Constitución. Este artículo establece que los «actos del Rey serán ratificados por el presidente del Gobierno». La Moncloa fue aún más explícita. No habrá encuentro entre el jefe del Estado y el líder nacionalista porque toda «reunión política» del presidente catalán debe tener lugar con el presidente del Ejecutivo central.

Lo que el presidente de la Generalitat quería trasladar al jefe del Estado es «cómo se siente una parte del pueblo de Cataluña» en relación al 1-O, las cargas policiales, el encarcelamiento de dirigentes y las reivindicaciones secesionistas. Pretendía pedirle que reflexionara sobre su discurso televisado del 3 de octubre pasado, y que indignó al independentismo.

En este sentido, los secesionistas creen que el Rey tendrá mañana una «oportunidad histórica» en su visita a Cataluña para «reparar y recoser lo que la violencia, la represión y la persecución contra el 1-O provocó», según apuntaron Torra, Puigdemont y Mas en la misiva. «Os queremos recibir con la voluntad de abrir una etapa de diálogo, negociación, reconocimiento y respeto democrático», señalan en el escrito. La negociación debe terminar siempre «dando la palabra a la ciudadanía de Cataluña», apuntan los tres dirigentes secesionistas.

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