Sánchez acepta un pleno monográfico en el Congreso sobre Cataluña

La Generalitat exige que ponga sobre la mesa ofertas «claras» para dar «una solución política» al conflicto

R. GORRIARÁN

madrid. Pedro Sánchez acudirá al Congreso para mantener un debate monográfico sobre la situación política en Cataluña. Satisface así una vieja demanda de las fuerzas independentistas que desde hace meses reclaman la celebración de un pleno en la Cámara dedicado en exclusiva a la situación política catalana.

La Junta de Portavoces aprobó ayer por unanimidad la celebración de ese debate, que no tiene fecha, si bien fuentes parlamentarias indicaron que lo más probable es que se celebre antes de fin de año. Los portavoces de Esquerra y PDeCAT, que firmaron la iniciativa, reclamaron que se celebre «cuanto antes». La ciudadanía «española y catalana» exigen y merecen este debate» porque puede ser clarificador para la solución del conflicto, apuntó el republicano Joan Tardá.

El pleno, de acuerdo a la iniciativa aprobada, reclama al Gobierno socialista respuestas «para encauzar aquellas soluciones políticas que permitan una solución democrática a las demandas de la sociedad catalana».

Se da la circunstancia que la semana pasada la Junta de Portavoces del Congreso rechazó la celebración de un pleno similar a propuesta del PP y Ciudadanos porque se opusieron los socialistas, Unidos Podemos y los soberanistas catalanes. Populares y liberales propusieron que el debate se centrara en los incidentes registrados en el aniversario del referéndum del 1-O.

En esta ocasión, Sánchez tendrá que exponer sus propuestas de alcanzar un pacto sobre el autogobierno en Cataluña que descanse en una reforma del Estatut y que sea votado a continuación en un referéndum por los catalanes.«El problema en Cataluña no es de independencia, es de convivencia», suele repetir el presidente del Gobierno.

Hechos y no palabras

Sánchez también tendrá que defender su rechazo al referéndum de autodeterminación que exigen como única solución las fuerzas secesionistas. Una estrategia que merece tanto las críticas de PP y Ciudadanos, que entienden que los socialistas se han plegado a las exigencias del soberanismo, como de los independentistas, que reprochan al presidente del Gobierno la falta de avances y la similitud en el fondo con las posiciones de Mariano Rajoy.

El paso fue bien recibido en la Generalitat, y su portavoz, Elsa Artadi, reclamó que en el debate haya «claridad sobre las soluciones políticas para un conflicto que es político» porque hasta el momento por parte del Gobierno socialista solo ha habido «muchas palabras y pocos hechos». Lo contrario, apuntó, de lo que demanda el soberanismo.

Artadi deslizó la posibilidad de que si Sánchez quiere contar con el apoyo de las fuerzas independentistas a los Presupuestos el debate sobre Cataluña puede ser un buen escenario para ganarse ese respaldo. «Estaremos muy atentos» a lo que dice el presidente del Gobierno, apuntó la portavoz, que recordó que hay que diferenciar dos planos en el conflicto, el «humanitario» con los presos, y el «político», con las demandas de autodeterminación.

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