El presidente pide «serenidad» y «normalidad»

El Ejecutivo restó ayer importancia a la detención del lobo solitario que tenía planeado atentar contra Pedro Sánchez. «Es un incidente aislado», se limitó a afirmar la portavoz Isabel Celaá, que recordó que todos los Gobiernos han vivido episodios similares. En la Moncloa insistieron en que la seguridad del presidente no se vio comprometida «en ningún momento» y reclamaron «serenar» el debate político, dado que el arrestado quería asesinar a Sánchez en venganza por querer exhumar a Franco.

El jefe del Ejecutivo quiso quitar también hierro al asunto y agradeció el buen trabajo de los Mossos y las muestras de solidaridad recibidas tras la detención del francotirador. «La única respuesta es sosiego y serenidad, normalidad y trabajo», remarcó.

El líder del PP, Pablo Casado, expresó su «absoluta condena y avisó de que la confrontación política nunca se debe llevar «a la calle, contra las familias ni contra la integridad personal». El secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, llamó por su parte a la «serenidad» y pidió «no confundir quiénes son los crispadores». «Nos nos van a hablar a nosotros de crispación -dijo-, que tenemos a nuestros cargos en Cataluña con escoltas o cuando nos apedrean en Alsasua».

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