El presidente pide «sentido común» para frenar a Vox en Andalucía

El jefe del Ejecutivo azuza el miedo contra la extrema derecha en su segundo acto junto a Susana Díaz

CECILIA CUERDO

marbella. El presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, apeló anoche a esa «mayoría de sentido común» para frenar el avance de formaciones de la derecha extrema en Andalucía. Un discurso que el PSOE ha empezado a agitar en estos últimos días, a medida que los sondeos auguran un aumento de los escaños para Vox. «Andalucía se construye desde el encuentro y no desde el extremo», dijo el líder socialista, que no dudó en avalar la gestión de Susana Díaz como ejemplo en el que se mira el partido. «Si hay una tierra y una acción socialista que me llenen de orgullo, esa es Andalucía y Susana Diaz», señaló.

Ante más de 2.000 personas que le aplaudían a rabiar y a duras penas le dejaron salir atascándole a selfies, Sánchez se lamentó de no poder participar en más encuentros en la campaña, aunque dejó claro que su gobierno se está volcando. En su intervención, cargó contra aquellos que se han planteado la campaña como la primera vuelta de las generales, llamando a los militantes a convencer a todos los que puedan para «dejar con la miel en los labios a las derechas, cuya única propuesta es sumar para bloquear».

Por si acaso, y respondiendo a los gritos de ánimo del público, aseguró que no pasa por sus planes adelantar elecciones y piensa «aguantar» porque «tenemos mucho que hacer antes de convocar elecciones». Entre otros elementos, calcados de la acción de gobierno de Díaz en Andalucía, se refirió a la implantación de la educación gratuita y universal de 0 a 3 años o la bonificación al 99% de las matrículas universitarias, además de garantizar que mientras siga al frente del ejecutivo no se producirá la recentralización de las políticas educativas por la que claman los populares y Vox. También anunció que este mismo viernes el Consejo de Ministros aprobará la propuesta para la reforma constitucional que permita la eliminación de los aforamientos, una medida anunciada en septiembre y aún no llevada a cabo.

Pero el grueso de su intervención la centró Sánchez en atizar con el miedo a los radicalismos, aprovechando la posición de PP y Cs y su intención de sumar a Vox, si alcanza representación parlamentaria, para desalojar al PSOE de la Junta. «Andalucía se construye desde el encuentro y no desde el extremo», repitió, reprochando que «ninguno dice 'no' a pactar» con el partido de derecha extrema. «Uno mira para el otro lado y el otro se ha entregado completamente, y en vez de rebatirlo abraza sus argumentos», lamentó Sánchez.

 

Fotos

Vídeos