El presidente garantiza un «juicio justo» a los presos

Sánchez insta a Torra a no «perder las formas» por negarse a reunirse con él en Barcelona

R. C.

MADRID. La huelga de hambre iniciada por Jordi Sànchez y Jordi Turull en la prisión de Lledoners (Barcelona), preocupa al presidente del Gobierno. «Es evidente que no es una buena noticia», admitió ayer Pedro Sánchez, en la rueda de prensa en Buenos Aires al final de la cumbre del G-20. Sánchez no comparte sin embargo los motivos que han llevado a los presos soberanistas a emprender esta protesta. Las razones que alegan, aseguró, «no son ciertas». «Van a tener un juicio justo», remachó.

Tras descartar que la protesta de los soberanistas incida en la duración de la legislatura y en la convocatoria de las generales, el jefe del Ejecutivo insistió, informa Europa Press, en que los dirigentes catalanes encausados por el 1-O «van a tener un juicio justo» gracias a que viven en un «Estado social y democrático de Derecho» como es España, en el que «la justicia es independiente». Sánchez se refirió también desde Argentina a la negativa de Quim Torra a reunirse con él con motivo del Consejo de Ministros que celebrará el Gobierno en Barcelona el 21 de diciembre. «Lo que no podemos perder son las formas», instó a Torra, que exigía una reunión bilateral entre los dos Ejecutivos, fórmula que la Moncloa rechaza al no hacerse con ninguna otra autonomía.

Por su parte, la vicepresidenta Carmen Calvo dijo «respetar la decisión personal» de Sànchez y Turull pero al mismo tiempo recordó que todos son iguales ante la ley y que cuentan «con las garantías de la justicia y de un Estado de derecho» como es España.

La número dos del Ejecutivo puntualizó que «no tomarán ninguna decisión al respecto» porque los reclusos independentistas catalanes están «en el ámbito de otro poder que es el judicial», e insistió en que contarán con las garantías que todos los ciudadanos tienen «independientemente de las decisiones personales que adopten».

 

Fotos

Vídeos