En libertad el padre del bebé que murió olvidado en el coche

La pequeña, de 21 meses, pasó siete horas en el vehículo sin que la viera nadie por las ventanas tintadas

A. A.

madrid. Marta, un bebé de 21 meses, murió en Madrid a causa del calor tras siete horas olvidada por su padre en el asiento de atrás del coche familiar. El progenitor debía haberla dejado este miércoles en la guardería antes de ir a trabajar, como hacía cada mañana. Pero ese día aparcó el coche en las cercanías del centro educativo de la niña y se marchó directo hacia al metro para comenzar su jornada laboral.

Fue un despiste de consecuencias trágicas. Nadie se percató de que la pequeña Marta se había quedado abandonada en el monovolumen. Nadie escuchó su llanto ni tampoco hubo quien se diera cuenta a simple vista de que estaba allí a causa de las lunas tintadas del vehículo.

La pequeña no fue rescatada hasta que su madre acudió al centro infantil para recogerla. Allí le dijeron que su marido no la había dejado por la mañana. Por el teléfono él la advirtió de que podría haberse olvidado a la niña en el vehículo. Fue entonces cuando la madre se dirigió a toda velocidad hacia el coche y lo abrió con otro juego de llaves. Pero ya era demasiado tarde. Cuando los servicios de emergencia llegaron al lugar no pudieron hacer nada por Marta, que se encontraba en parada cardiorrespiratoria. El bebé no respondió a la reanimación que se le practicó a lo largo de 45 minutos.

La Policía Nacional se hizo cargo de la investigación tras confirmarse la muerte de Marta. Los agentes arrestaron al padre, quien antes tuvo que ser atendido por un ataque de ansiedad. Tras tomar declaración al detenido, éste fue puesto en libertad. Será el juez encargado de la instrucción del caso quien decida si investiga al padre por un posible delito de homicidio imprudente.

Un suceso similar ocurrió el pasado agosto en la localidad mallorquina de Manacor, donde murió otro bebé de diez meses por un golpe de calor después de que su abuelo lo dejara olvidado en el coche unas ocho horas. En julio de 2009 murió un niño de tres años en la localidad de Leioa (Vizcaya) porque su madre también se olvidó de dejarlo en la guardería; el pequeño se quedó dentro del coche mientras ella iba a trabajar. En el verano de 2008 se sucedieron en pocos días dos casos semejantes: el 18 de julio un niño de dos años murió por deshidratación en Sevilla y el 31 de julio un bebé de tan sólo 25 días falleció en el maletero de un coche en Olot (Gerona), al parecer por un descuido del padre, que introdujo la canastilla en el vehículo sin percatarse de que dentro estaba el pequeño.

 

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