Lesmes recuerda al Parlamento su «obligación» de renovar el Consejo del Poder Judicial

MATEO BALÍN

madrid. Carlos Lesmes ha cogido el toro por los cuernos tras romperse el acuerdo para la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) entre PP y PSOE, después del polémico mensaje del portavoz popular en la Cámara Alta, Ignacio Cosidó, en el que se congratulaba del pacto porque les permitía controlar «desde atrás» la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo.

Lesmes, presidente del Supremo y del CGPJ, recordó ayer por carta a los presidentes del Congreso y del Senado, Ana Pastor y Pío García-Escudero, respectivamente, que resulta «legalmente obligado» renovar el órgano de gobierno de los jueces en plazo.

Las misivas llegan más de un mes después de que el pasado 4 de diciembre venciera el mandato de cinco años del Consejo, que actualmente se mantiene en funciones mientras los partidos no lleguen a un acuerdo sobre los 20 nombres elegidos.

El presidente del CGPJ recordó a Pastor y a García-Escudero que el artículo 568 de la ley que regula el Poder Judicial «establece expresamente que los presidentes del Congreso de los Diputados y del Senado deberán adoptar las medidas necesarias para que la renovación del Consejo se produzca en plazo».

Un acuerdo roto

El pasado 3 de agosto, Lesmes dio traslado a ambos presidentes del acuerdo por el que se disponía el inicio del procedimiento para la renovación del CGPJ y el 26 de septiembre siguiente les remitió las candidaturas a vocales del Consejo por el turno judicial definitivamente proclamadas.

El PP y el PSOE alcanzaron un acuerdo para la renovación del órgano de gobierno de los jueces antes del 4 de diciembre, pero los populares frustraron el pacto a última hora tras la renuncia del presidente de la Sala de lo Penal del Supremo, Manuel Marchena, a aceptar presidir el Consejo del Poder Judicial.

El nombre de Marchena se filtró antes incluso de que fueran elegidos los 20 consejeros que debían designarlo, tal y como establece la ley, pero éste renunció al cargo por carta tras hacerse público el citado mensaje de móvil del senador del PP Ignacio Cosidó. El magistrado se desligó de cualquier acuerdo político para defender su «independencia e imparcialidad».