Lejía para curar lo incurable

Josep Pàmies asegura tener el milagro que cura el autismo y, sin ningún pudor, lo prepara delante de nosotros: unas gotitas de dióxido de cloro y agua, conocida como MMS. Dice que "es mucho más efectivo y que despierta a los niños", pero lo cierto es que la peligrosa mezcla se utiliza como lejía industrial, está prohibida desde el 2010 y muchos de los que lo han probado alertan, angustiados, sus graves consecuencias. Carmen Molina, coordinadora del Comité para la Promoción y Apoyo de Mujeres Autistas, nos enseña mensajes de padres que cuentan que sus hijos sufrieron diarrea, vómitos, convulsiones... "Este insensato dice que eso es porque se está curando y que le siga dando y más". Los colegios de médicos denuncian que se aprovecha de familias desesperadas, que son pura charlatanería y que les están engañando. La charla que tenía preparada en Zaragoza ha sido suspendida, también la que iba a dar en Lleida. En sus conferencias además habla de remedios infalibles para casi todo: esclerosis múltiple, malaria, cáncer de pulmón... Falsas esperanzas que intentan distorsionar la dura realidad.