Ana Julia: "Le puse la mano derecha en la boca y en la nariz, no me acuerdo de más"

Ana Julia ha relatado al fiscal como transcurrió ese día 27 de febrero, martes, al fiscal.  "Ángel se marchó a trabajar, me levanté y me hice un café, seguidamente se levantó Gabriel y le pregunté si le hacía el desayuno. Le hice un colacao". La acusada ha contado además que poco después de desayunar y vestirse el pequeño se fue a jugar con sus primos. Ella y la abuela fueron a hacer unas compras y después recogieron al niño de casa de sus primos. Ese día comieron los tres juntos, la abuela, Gabriel y Ana Julia. Después de comer, Gabriel insistía en irse a casa de los primos a jugar. Así que le dejaron marchar después de la comida.  Ana Julia ha contado que ella salió poco después y que Gabriel estaba haciendo tiempo fuera esperando a que sus primos terminaran de comer y ella le dijo que le acompañara a la casa que estaban arreglando a ventilar porque habían pintado y que le traería de regreso enseguida. La acusada ha relatado que el niño se montó en el coche y una vez que llegaron allí, Gabriel se quedó por los alrededores de la casa mientras ella abría las ventanas de la vivienda. "Gabriel entró en la casa con un hacha y le dije que lo dejara pero él me contestó que no era su madre, que no le gustaba, que tengo la nariz fea y que quería que su padre se casara con su madre", ha explicado Ana Julia entre lloros. "Yo le tapé la boca, no quería hacerle daño, ni quitarle la vida, simplemente que se callara". "No quería quitarle la vida a Gabriel", ha repetido entre sollozos. "Le puse la mano derecha en la boca y en la nariz", ha contado la acusada, pero no ha precisado al fiscal que pasó después. "No sé que hice con la otra mano, no me acuerdo, no me acuerdo de más", ha insistido. "Me dí cuenta que no respiraba cuando le solté", ha indicado.