Una jueza curtida en la trama marbellí

Rodríguez-Medel. :: R.c./
Rodríguez-Medel. :: R.c.

Pertenece a la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura y fue asesora del Ministerio de Justicia con Catalá Carmen Rodríguez- Medel Instructora del 'caso máster'

ROSARIO GONZÁLEZ MADRID.

Carmen Rodríguez-Medel Nieto, la jueza que ayer decidió elevar el 'caso máster' al Tribunal Supremo tras encontrar indicios para la imputación de Pablo Casado es, según quienes le conocen, una jueza metódica y puntillosa. Pertenece a la Asociación Profesional de la Magistratura, de perfil conservador. En los últimos años ha sido letrada del servicio de Relaciones Internacionales del Consejo General del Poder Judicial y ha trabajado como asesora de la Dirección General de Relaciones con la Administración de Justicia, dependiente del Ministerio en la época del popular Rafael Catalá.

El PP la llamó hace algo menos de un año para que compareciera como experta ante la Comisión Constitucional del Congreso que tramitaba la proposición de ley integral de lucha contra la corrupción y protección de los denunciantes impulsada por Ciudadanos. Años de experiencia no le faltan.

Rodríguez-Medel llegó a principios de 2016 a los tribunales de Plaza Castilla, en Madrid, donde es la titular del juzgado de instrucción número 51. En abril de este año asumió la investigación de los posibles delitos en la gestión y tramitación del máster de la expresidenta madrileña Cristina Cifuentes en la Universidad Juan Carlos I. Durante estos meses de instrucción, ha impulsado una batería de diligencias y ha imputado a diez personas, entre ellas el director del Instituto de Derecho Público responsable del curso de postgrado, el exrector del centro, dos profesores y tres alumnas. En mayo, decidió abrir una pieza separada para esclarecer las dudas en torno al máster de Casado.

Antes de su aterrizaje en la capital, el nombre de la jueza ya apareció en 2008 para la Audiencia Nacional, junto a los de Pablo Ruz y Carmen Lamela, para dirigir el Juzgado Central de Instrucción número 5 tras la salida de Baltasar Garzón, cuando fue suspendido de sus funciones. Finalmente se llevó el gato al agua el juez Ruz, que ya había trabajado anteriormente en la Audiencia Nacional y fue el encargado de sacar adelante el proceso por los 'papeles de Bárcenas'.

Rodríguez-Medel era en ese momento la titular del recién estrenado Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Marbella, cargo que había asumido el mismo 2008, pero ya estaba curtida en la lucha contra la corrupción. Como titular de Instrucción número 1 de la misma ciudad se ocupó de causas tan mediáticas como el 'caso Minutas' o 'el caso Malaya' que pusieron coto a la corrupción urbanística y llevaron a prisión, entre otros, a Juan Antonio Roca, exhombre fuerte del Ayuntamiento de Marbella y cerebro de la trama que saqueó la ciudad.

Su traslado a Madrid llegó en 2011 para ocupar plaza en el Juzgado de Instrucción número 3 de Fuenlabrada. El 'caso máster' es su primer caso mediático desde entonces, y su empeño profesional en la lucha contra la corrupción ya comienza a hacerse notar.

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