El Govern rectifica y ya no descarta una reunión entre Sánchez y Torra

EFE/Atlas

El Ejecutivo catalán se abre a que se celebre el encuentro si tiene contenido político

CRISTIAN REINOBarcelona

Después de días de alta tensión política, con continuos cruces de advertencias entre la Moncloa y el Palau de la Generalitat, ambas partes rebajaron hoy el tono y se mostraron dispuestas a dar una oportunidad al diálogo.

Mientras la ministra Meritxell Batet reconoció que el artículo 155 no resuelve el problema catalán, sino que hace falta más política, el Ejecutivo catalán abrió la puerta a que Pedro Sánchez y Quim Torra puedan celebrar un encuentro en Barcelona el próximo 21 de diciembre en paralelo a la celebración del Consejo de Ministros en la capital catalana.

Hasta la fecha, la Generalitat exigía que la reunión tuviera el formato de cumbre de gobierno a gobierno, como si fueran dos estados, una fórmula a la que la Moncloa se negó de manera rotunda. El rechazo del Gobierno y el empecinamiento de Torra para que en la reunión participaran los ministros y los consejeros puso en peligro la cita. La consejera de la Presidencia, Elsa Artadi, en cambio, no descartó hoy que puedan verse solo los dos presidentes, siempre y cuando la Moncloa acceda a dar al encuentro un contenido político y vaya más allá de una reunión protocolaria o de cortesía con la foto del apreton de manos y poco más. Queremos saber «cuál es el contenido de la reunión» y si se tratarán «temas políticos», afirmó Artadi en Onda Cero.

El Gobierno central ha asegurado en las últimas semanas que la reunión se produciría, pues así lo acordaron Sánchez y Torra en su primer encuentro el 9 de julio pasado en la Moncloa. Artadi, en cualquier caso, dijo este jueves en la cadena Ser que la Generalitat no ha recibido ninguna «propuesta formal» de reunión. «Ni del encuentro en sí ni mucho menos sobre el contenido. Por lo tanto, no podemos responder a una invitación que no existe», aseguró.

Torra insistió el miércoles pasado en que la cita debe servir para negociar sobre los presos y sobre el derecho de autodeterminación. Artadi, por contra, evitó los maximalismos y habló de forma más genérica sobre la necesidad de abordar cuestiones «políticas» y buscar «caminos de negociación» para solucionar la cuestión catalana. Un tono mucho más bajo que los días anteriores, en los que el Gobierno central endureció su discurso contra los independentistas, acusándoles de dejación de funciones en el caso de los Mossos, con la amenaza del presidente del Gobierno de una respuesta «contundente» del Estado si se sale de la legalidad. El presidente de la Generalitat, que criticó a los Mossos, replicó insistiendo en la vía eslovena.