El Gobierno reclamará los bienes públicos registrados por la Iglesia

R. C.

madrid. La Dirección General de Patrimonio del Estado reclamará a la Iglesia católica los bienes inscritos a su nombre en el Registro de la Propiedad que sean de dominio público. Así lo señala en una respuesta escrita a una pregunta del diputado socialista Antonio Hurtado, quien, en declaraciones a Efe, explicó que «estamos hablando de unos 40.000 bienes inmatriculados por la Iglesia, según datos facilitados por la propia institución».

Tras la elaboración del listado de los bienes que está realizando el Ministerio de Justicia, si se constata que la Iglesia ha inscrito bienes de dominio público como si fuesen privados, se procederá a «una depuración física y jurídica». Esta «depuración» se hará conforme al «derecho sustantivo material», que a su vez está sometido a los principios constitucionales de «inalienabilidad, imprescriptibilidad e inembargabilidad de los bienes de domino público».

Esto significa, según Hurtado, que los bienes de dominio público, «la gran mayoría de los que ha inscrito la Iglesia a su nombre, no son transmisibles, no se pueden adquirir por posesión, ni se pueden embargar».

En la respuesta, Justicia recuerda que, conforme a la ley de Patrimonio de las Administraciones Públicas, «queda prohibida la apropiación de los bienes de dominio público por parte de las personas jurídicas privadas, entre las que se encuentra la Iglesia Católica».

La Iglesia pudo registrar esos bienes a raíz de la modificación de la Ley Hipotecaria llevada a cabo en 1998 por el Gobierno del PP, que daba a esta institución la potestad de actuar como una institución pública.

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