El Gobierno prevé dos acercamientos a finales de mes para marcar el giro con los presos de ETA

La asociación de familiares de presos de ETA Etxerat reclamó ayer en San Sebastián el acercamiento de los reclusos. :: javier Etxezarreta / efe/
La asociación de familiares de presos de ETA Etxerat reclamó ayer en San Sebastián el acercamiento de los reclusos. :: javier Etxezarreta / efe

Los traslados, que aún no están cerrados, cumplirían los requisitos de edad avanzada, renuncia de la violencia y enfermedad grave

LORENA GIL BILBAO.

El Gobierno central estudia acercar a dos presos de ETA a finales de agosto. Pese a que todavía se desconoce la identidad de los reclusos, todo apunta a que se ajustarían al perfil marcado por el propio Pedro Sánchez: internos de mayor edad, enfermos y que hayan renunciado a la violencia. La decisión, remarcan desde el Ministerio del Interior, aún no está cerrada. Antes de dar cualquier paso, se informará a las asociaciones de víctimas.

Desde que el Ejecutivo anunciara su voluntad de propiciar el acercamiento a cárceles vascas de presos de la banda, el foco se ha centrado en Instituciones Penitenciarias, si bien hasta ahora, no se ha llevado a cabo ningún gesto de este tipo. El único traslado, que no acercamiento, salió a la luz este martes. Es el caso de Olga Sanz Martín y Javier Moreno Ramajo. Ambos cumplirán el final de sus condenas en la prisión de Basauri tras acceder al tercer grado -ella en febrero, con el Gobierno del PP, y él, el pasado mes de julio-. Han cumplido tres cuartas partes de sus condenas y han roto con ETA, además de pedir perdón a las víctimas, pagar su responsabilidad civil y mostrar su voluntad de colaborar con la Justicia.

«No es un beneficio penitenciario. Hablamos del cumplimiento estricto de la legalidad», defendió ayer el delegado del Gobierno en Euskadi. Jesús Loza volvió a dejar caer, ahora bien, que «es posible» que se produzcan acercamientos antes de que finalice el verano. A este respecto y según ha podido saber este periódico, el Ejecutivo está analizando la posibilidad de traer a cárceles vascas a dos reclusos en los últimos días de agosto.

Antes de dar cualquier paso, se informará a las asociaciones de víctimas

La incógnita reside en la identidad de los reclusos. El presidente del Gobierno se aventuró el pasado mes de junio a avanzar que el Ministerio del Interior empezará el acercamiento de presos de la banda por los internos de edad avanzada y por aquellos que presenten mayores problemas de salud. De los 219 presos de ETA actualmente en cárceles españolas, solo dos siguen entre rejas fuera de Euskadi a sus 70 o más años: Joseba Arregi Erostarbe, alias 'Fiti', y Sebastián Etxaniz Alkorta. El primero, de 72 años, lleva 26 años entre rejas. Actualmente preso en Villena (Alicante) fue condenado a más de mil años de cárcel por varios atentados. Etxaniz Alkorta, lleva 11 años en prisión tras ser detenido en 2007 después de que el presidente Nicolás Maduro lo expulsara de Venezuela. Fue condenado por cuatro asesinatos.

En cuanto a los reclusos con enfermedades graves, el colectivo de familiares Etxerat cifra en una veintena el número de presos que se encontrarían en dicha situación. En esa lista figura José Arizkuren Ruiz, 'Kantauri', interno en Murcia II y aquejado de una cardiopatía isquémica grave. Jefe militar de ETA entre 1993 y 1999, ha sido condenado por atentados que suman más de veinte asesinatos. Fue procesado por ordenar el secuestro y ejecución de Miguel Ángel Blanco. Su acercamiento sería una sorpresa.

Críticas de la oposición

El Ejecutivo de Pedro Sánchez es consciente de que debe medir al milímetro cualquier movimiento en materia penitenciaria si no quiere echarse encima tanto la oposición como a las víctimas. Prueba de que cualquier gesto puede ser objeto de polémica es el traslado a la cárcel de Basauri de Olga Sanz y Javier Moreno.

Pese a que colectivos de damnificados como la AVT y Covite, especialmente vigilantes ante cualquier gesto, han asumido la legalidad del retorno de ambos presos al País Vasco y han evitado cargar contra el Ejecutivo. Quienes sí mostraron su rechazo fueron el PP y Ciudadanos. La secretaria general de los populares vascos, Amaya Fernández, acusó a Pedro Sánchez, de «poner en la agenda a los presos de ETA para hacer un favor a un PNV supeditado a EH Bildu», mientras que la formación naranja enmarcó dicho traslado en «las hipotecas», dijo Miguel Gutiérrez, que el presidente del Gobierno adquirió a raíz de la moción de censura. El eurodiputado del PP Carlos Iturgaiz censuró a la vez el traslado de Sanz y Moreno Ramajo, de quien fue objetivo. «Ninguno de ellos se ha puesto en contacto conmigo para pedir perdón», señala el exlíder del PP en el País Vasco en una carta dirigida a Interior.

 

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