El Gobierno carga contra Ciudadanos por el acto celebrado en Alsasua

Grande Marlaska, ayer, junto al pianista James Rhodes, en un acto. :: efe/
Grande Marlaska, ayer, junto al pianista James Rhodes, en un acto. :: efe

Rivera acusa al Ejecutivo de Pedro Sánchez de «condenar la democracia y no la violencia»

D. GUADILLA

bilbao. Un acto poco «aceptable», con una «finalidad claramente partidista» y que generó «crispación». El Gobierno de Pedro Sánchez salió ayer en bloque para cuestionar la finalidad de la concentración que Ciudadanos organizó el domingo en Alsasua en apoyo de la «libertad y de la Guardia Civil» y que fue boicoteada por cientos de vecinos y grupos afines a la izquierda abertzale. Hasta tres ministros reprocharon la oportunidad de un mitin que encabezó Albert Rivera, en el que intervinieron Fernando Savater y una víctima del terrorismo y que también contó con el apoyo del PP y Vox.

El Ejecutivo cargó contra Ciudadanos a través de tres de sus principales integrantes: Fernando Grande Marlaska, Margarita Robles y José Luis Ábalos. Los tres fueron en la misma línea, pero quizás el más contundente fue el ministro del Interior. El máximo responsable de las fuerzas de seguridad criticó a los «energúmenos» y «bárbaros» que «se dedicaron a lanzar piedras», pero añadió: «Todo el mundo tenía el derecho a manifestarse, pero no se puede obviar que había una alta probabilidad de que los incidentes que ocurrieron, pasaran». «Quizás para defender a la Guardia Civil se pueden plantear acciones que no conlleven la posibilidad de crispación o incidentes. Hay formas de luchar por la democracia que es más difícil que conduzcan a la crispación», añadió Marlaska. A ese mismo argumento se sumaron la titular de Defensa y el de Fomento. «El acto tenía una finalidad claramente partidista, uno sabe a lo que va y lo que busca. No es aceptable que un partido quiera utilizar a a la Guardia Civil para romper la convivencia», afirmó Robles. Para Ábalos, el acto de Alsasua sirvió para dar una «oportunidad» a grupos radicales.

Las declaraciones de los ministros se sumaban a las efectuadas el mismo domingo por el portavoz del PSOE en el Senado, Ander Gil. Todas ellas fueron censuradas por el PP y Ciudadanos.

Rivera acusó al Gobierno de Sánchez de «condenar la democracia y no la violencia». Ayer mismo, el Parlamento navarro rechazo una propuesta del PP en la que se condenaban los «insultos y amenazas» en Alsasua.

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