El Gobierno amenaza al Parlament con un recurso pero insiste en el diálogo

Sánchez preside ayer la foto oficial de su Gobierno, la tercera en cuatro meses, tras la incorporación de María Luisa Carcedo. :: FERNANDO CALVO/
Sánchez preside ayer la foto oficial de su Gobierno, la tercera en cuatro meses, tras la incorporación de María Luisa Carcedo. :: FERNANDO CALVO

Celaá reitera la «firme voluntad» de Sánchez de agotar la legislatura aunque admite una «seria preocupación» ante la «deriva» del secesionismo

PAULA DE LAS HERAS

Madrid. Ni el hecho de que Esquerra haya sucumbido a la presión de Junts per Catalunya y se haya mostrado dispuesta a apoyar un acuerdo que, según los propios letrados del ' Parlament', contraviene el mandato del Tribunal Supremo sobre los diputados procesados ni las amenazas del presidente de la Generalitat desalientan al Gobierno. La portavoz del Consejo de Ministros, Isabel Celáa, advirtió ayer de que, si finalmente la Cámara catalana valida la semana próxima el pacto para permitir que Carles Puigdemont, Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull, sigan ejerciendo sus funciones por voto delegado, el Gobierno «actuará en consecuencia», pero mantuvo la mano tendida al diálogo.

Celaá admitió, antes incluso de recibir preguntas al respecto, que el Ejecutivo está «seriamente preocupado» por la actitud que esta semana ha demostrado Quim Torra, enrocado en su amenaza de retirar el apoyo parlamentario a Pedro Sánchez si no pone sobre la mesa un referéndum de autodeterminación en el plazo de un mes. También dejó clara su inquietud por los episodios violentos vividos entre el fin de semana pasado y el lunes, con el intento de asalto de los CDR al Parlamento autonómico, y por la discusión que acabó con una nueva suspensión del pleno. «El independentismo está sufriendo una crisis importante y arrastra en su deriva a toda Cataluña», reprochó. Sin embargo, aún tiene esperanzas en que la situación pueda reconducirse.

La ministra evitó concretar, de hecho, qué pasos dará el Ejecutivo si se consuma la desobediencia al Supremo, que el pasado julio decretó la suspensión en las funciones y cargos públicos de los parlamentarios citados. En principio, nada hace pensar que el Gobierno tenga en mente la aplicación del artículo 155 de la Constitución, reclamada un día sí y otro también tanto por el PP como por Ciudadanos. Todo apunta a un recurso ante el Tribunal Constitucional, que al ser interpuesto por el Ejecutivo, conllevaría la suspensión inmediata de la decisión, pero la amenaza quedó algo diluida.

Segunda impugnación

De llevarse a cabo, sería la segunda impugnación del Gobierno de Sánchez a una actuación del independentismo catalán ante el máximo intérprete de la Carta Magna desde que llegó a la Moncloa. El pasado septiembre también presentó un recurso contencioso administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña contra la reapertura de 'embajadas' catalanas en Europa. Pero ahora se vive un clima de mayor tensión.

Los independentistas llevan semanas vinculando su apoyo a los Presupuestos a que Sánchez dé pasos en relación a la situación procesal de los encausados por el Supremo y hacia el ejercicio de la autodeterminación. Celaà descartó una vez más, sin embargo, que la situación pueda conducir a un adelanto electoral. «El presidente del Gobierno mantiene firme su voluntad de agotar la legislatura», sentenció.

La ministra de Economía, Nadia Calviño, también puso en duda que pueda hablarse ya de inestabilidad política. «Tenemos una realidad parlamentaria que hace que tengamos que negociar cada iniciativa, pero en los últimos meses hemos podido sacar adelante los proyectos y y el Parlamento no está parado sino, todo lo contrario, muy activo», alegó.

 

Fotos

Vídeos