La Generalitat avisa de que el recurso «no es una buena noticia»

Defiende la plena soberanía del Parlamento catalán y no ve diferencias entre el Gobierno del PP y el de Sánchez

CRISTIAN REINO

barcelona. La Generalitat catalana defendió ayer la moción parlamentaria aprobada el jueves pasado por JxCat, Esquerra y la CUP, que reafirma los objetivos políticos de la declaración de soberanía del 9 de noviembre de 2015, y avisó que la decisión del Gobierno de llevarla al Constitucional «no es una buena noticia» a dos días de la reunión entre Pedro Sánchez y Quim Torra.

La tramitación de la moción ya fue un aviso para navegantes del independentismo para escenificar que no ha abandonado la vía unilateral, de la misma manera que la respuesta de la Moncloa es un toque de atención por si el secesionismo insiste en el desafío. El Ejecutivo catalán cree además que la Cámara catalana tiene «plena soberanía» para aprobar lo que estime oportuno. Un argumento que el independentismo utilizó la pasada legislatura para sacar adelante la ley del referéndum y de transitoriedad jurídica el 6 y 7 de septiembre o la proclamación de la república el 27 de octubre. Según apuntaron desde el Gobierno catalán, «no se pueden perseguir objetivos políticos», que es lo que está haciendo, a su juicio, el Ejecutivo de Sánchez con la impugnación.

Antes de que la Moncloa anunciara el recurso, desde el Palau de la Generalitat habían expresado su confianza en que la aprobación de la moción no debería afectar a la reunión en Moncloa, pues el texto parlamentario reafirma que «el objetivo político es la independencia» y esto «no debería sorprender», según señaló la consejera de la Presidencia, Elsa Artadi. La portavoz del Ejecutivo catalán avisó de que si Sánchez optaba por recurrir la moción sería «la constatación de que no hay demasiada diferencia entre el Gobierno actual y el anterior».

Mientras los dos gobiernos se miran de reojo, desde la Generalitat se mostraron confiados en que la cita sirva para «retomar la interlocución» entre ambas administraciones, tras «ocho años de distancia y falta de comunicación». El Gobierno catalán valora que se le permita hablar de todo y ya ha adelantado que su principal reivindicación sigue siendo la celebración del referéndum a la escocesa. En este sentido, Quim Torra recibió ayer al líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, quien defiende un referéndum pactado.

En esta línea de los gestos, Torra y el presidente del Parlament, Roger Torrent, volvieron ayer a visitar a los dirigentes soberanistas que están presos en cárceles catalanas.

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