El fuego calcina 3.000 hectáreas en Valencia y sigue descontrolado por el viento

Una de las viviendas afectadas por el incendio forestal de Llutxent, en Gandía. :: M. Francés / efe/
Una de las viviendas afectadas por el incendio forestal de Llutxent, en Gandía. :: M. Francés / efe

El incendio más grave de los vividos en la comunidad en un lustro se ha cebado ya con seis términos municipales y ha afectado a 40 casas

D. GUINDO VALENCIA.

Gandia, Llutxent, Pinet y, en menor medida, Ador, Barx y Quatretonda son los seis términos municipales que ya se han visto seriamente afectados por el terrible incendio declarado el lunes en la comarca de la Vall d'Albaida, el peor de los últimos seis años. De hecho, desde el declarado en Chulilla en septiembre de 2012, que calcinó más de 5.700 hectáreas, la Comunidad Valenciana no había vivido un fuego de tal envergadura. Las llamas ayer ya habían arrasado arrasado cerca de 3.000 hectáreas -el fuego se ha extendido también por La Safor- y unos 40 inmuebles dispersos por las urbanizaciones de la zona, mientras que alrededor de 3.000 residentes permanecen fuera de sus hogares y chalets tras haber sido evacuados entre el lunes y ayer ante la proximidad del fuego y de la densa humareda.

Los continuos cambios en la dirección del viento hacía prácticamente imposible que los más de 700 efectivos desplegados, entre bomberos y militares, y los 27 medios aéreos no alcancesen a controlar el incendio, que seguía desbocado. Por la mañana se temía por el término municipal de Pilet, localidad evacuada el martes, ante la existencia de varios «puntos calientes» y las dificultades de acceso por tierra, según explicó el presidente del Consorcio de Bomberos de Valencia, Josep Bort.

Por la tarde, sin embargo, el frente más activo era el ubicado en el sur, el que amenaza a la población de Llutxent, y donde se concentraban todos los medios aéreos junto con buena parte de las unidades terrestres. Los especialistas esperaban que a última el viento girara a nordeste y tener algo más controlado el incendio. Al cierre de esta edición, desde el Consorcio Provincial indicaron que todavía no había sido posible ni perimetrar ni estabilizar el fuego.

A última hora del día, en el Puesto de Mando Avanzado se vivía un «optimismo moderado», según fuentes del 112. La previsión meteorológica para la noche era bastante positiva. Al respecto, el presidente Ximo Puig señaló que las predicciones sobre la evolución del incendio son «más favorables» y el horizonte es «un poco mejor» que el de la mañana, pero «aún hay una incertidumbre muy grande», dijo, al tiempo que pidió «gran prudencia» y «no hacer ningún alarde de triunfalismo».

En relación a los desalojados, el máximo mandatario destacó que la Generalitat y el Ayuntamiento de Gandia darán «el máximo apoyo» a quienes tengan una primera residencia afectada y les darán una solución habitacional de manera «inmediata». También garantizó que no se quedarán «en la calle».

Información vecinos

El consistorio de la localidad, al respecto, habilitó dos puntos de realojo, el Espai Baladre y el Centro de Convivencia de Corea, e instaló en el primero de ellos un punto para que los vecinos afectados pudieran informase sobre la situación de las viviendas. Asimismo, el Ayuntamiento puso en marcha una brigada de veterinarios que recorren la zona del incendio para recoger a los animales.

Además, la Administración local acordó solicitar al Gobierno la declaración de emergencia de las zonas dañadas por el incendio, así como ayudas económicas por daños y la apertura de líneas de préstamos preferenciales subvencionadas por el ICO. Esta declaración se pide para la zona Marxuquera Alta y las urbanizaciones de Montesol, Montepino, Las Cumbres y la Ermita y «al resto de zonas de este municipio que resulten dañadas» por el incendio.

Cruz Roja también ha atendido a más de 300 vecinos de las poblaciones afectadas por el fuego y ayer mantenía abiertos tres de los seis albergues provisionales que puso el martes en funcionamiento.

 

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