Francisco participa en el registro del lugar del crimen

A las doce y cuarto del mediodía, entre insultos de los vecinos, Francisco entraba en su domicilio, escoltado y mirando al suelo, para participar en el resgistro. Tiene que aclarar qué ocurrió ayer allí desde las siete de la tarde, hasta las diez de la noche cuando encontraron el cadáver de la pequeña en su casa. Él vivía en el primero y los abuelos de la menor en el segundo, justo encima. Francisco tiene 42 años, separado, padre de una niña, con un antecedente por amenazas a su exmujer y su hija durante el proceso de separación. Había tenido varios negocios, algún restaurante, con poco éxito. Actualmente no tenía trabajo conocido. Dicen los que le han tratado, que consume cocaína de forma habitual. Llevaba poco tiempo viviendo en ese domicilio de Vilanova i la Geltrú que pertenece a sus padres. Un piso en el que los investigadores han encontrado armas blancas. La pregunta ahora es: ¿Porqué la mató? ¿Tenía controlada a la niña o fue algo fortuito? De momento, no hay respuesta. Tampoco hay consuelo para una población consternada por el terrible suceso.