Diputados de JxCAT participarán en ayunos para apoyar la huelga de hambre

CRISTIAN REINO BARCELONA.

A un mes para el juicio del 1-O, el independentismo pisa el acelerador para tratar de presionar a la justicia española. Tras la decisión de cuatro de los dirigentes secesionistas que están presos en Lledoners (Rull, Sànchez, Turull y Forn) de hacer una huelga de hambre indefinida, el soberanismo anunció ayer el inicio de ayunos encadenados por parte de la sociedad civil. Las protestas comenzarán esta misma semana. Se trata de minihuelgas de hambre de dos a siete días por persona, en la que los participantes se turnaran en relevos. Los impulsores de la iniciativa, que surge del entorno de la ANC, trabajan para que pueda participar alguna personalidad mediática y también para que se incorporen diputados del Parlamento de Cataluña e incluso miembros del Gobierno catalán, según señaló Albert Batet, de JxCat, y corroboró la consejera de la Presidencia, Elsa Artadi.

Se ha especulado incluso con que el ayuno podría realizarse el jueves en el Parlamento catalán, aprovechando que es el Día de la Constitución, pero la iniciativa aún no está cerrada, según señaló Jordi Vilarasau, médico personal de Jordi Sànchez y uno de los impulsores de los ayunos colectivos, a los que dan apoyo JxCat, ERC, PDeCAT, CUP, ANC, Ómnium y la AMI.

Protestas indefinidas

A la espera de que se concrete la protesta en la Cámara catalana con motivo del 6-D, los ayunos que ya están confirmados son tres: uno en Barcelona este viernes, otro en el monasterio de Montserrat (con reminiscencias a la lucha antifranquista) y un tercero en la parroquia de Santa María de Cornellà de Llobregat, también en Barcelona.

Todas las protestas son indefinidas, mientras duren las huelgas que están llevando a cabo los cuatro dirigentes de JxCAT. El Gobierno catalán salió ayer en su defensa y señaló que la huelga de hambre es una de las formas de protesta «más duras, dignas y de más coraje», frente a las «vulneraciones» de derechos humanos que a su juicio padecen.

JxCAT está volcado en esta iniciativa, que le sirve para presentar a sus dirigentes como los únicos dispuestos a todo por la causa independentista. Ni Esquerra ni la CUP, en cambio, la han recibido con entusiasmo. Informaciones periodísticas apuntaban ayer que Oriol Junqueras considera la huelga de hambre un chantaje de JxCAT para forzar a ERC a formar una lista independentista unitaria para las europeas.

 

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