Desarticulado un grupo que volaba cajeros con la 'madre de Satán', el explosivo de los yihadistas

La Guardia Civil detiene a cuatro personas cuando iban a robar en un banco de Albacete y busca a una quinta

J.V. MUÑOZ-LACUNAToledo

La Guardia Civil ha desarticulado una banda de ladrones especializados en reventar cajeros automáticos utilizando un peligroso explosivo conocido como 'Madre de Satán' por su poder destructivo que grupos yihadistas habían usado en atentados como los de París, Bruselas o Alcanar (Tarragona).

Es la primera vez que se interviene en España este explosivo listo para ser utilizado. Se trata de triperóxido de triacetona, una sustancia que en pequeñas cantidades es capaz de generar grandes daños y que pueda ser detonada accidentalmente ante cualquier roce o golpe, de ahí su enorme peligrosidad.

El grupo desmantelado ahora, formado por cinco personas de origen rumano, una de las cuales está siendo buscada, conocía a la perfección los efectos de este explosivo y, de hecho, lo había empleado en destrozar cajeros automáticos en las provincias de Cuenca, Valencia y Albacete. Precisamente, en esta última provincia han sido detenidos cuando se disponían a robar en una sucursal bancaria de la pedanía de Santa Ana, perteneciente a Albacete capital, de apenas mil habitantes.

Grandes daños materiales

A la banda se le han intervenido 730 gramos de este explosivo, suficiente para generar importantes daños materiales en sus golpes pues una pequeña cantidad de esta sustancia es capaz de hacer volar por los aires un cajero automático e incluso desestabilizar la estructura del edificio donde se asienta el banco. Algunos de los detenidos tenían fijada su residencia en Socuéllamos (Ciudad Real), donde la Guardia Civil ha encontrado materiales y compuestos químicos para la fabricación casera de triperóxido de triacetona y desde donde el grupo actuaba.

La operación se puso en marcha hace varios meses a raíz de la comisión de varios robos en cajeros automáticos de entidades bancarias situados en pequeños pueblos. En todos estos casos se había usado un explosivo que causaba graves daños materiales, como en el robo cometido en un banco de El Ballestero (Albacete), lo que obligó a la Guardia Civil a crear un grupo específico de investigación que ahora ha dados sus frutos.

Según estas investigaciones, la banda planificaba sus acciones de forma exhaustiva fijando en sus objetivos entidades bancarias de zonas rurales, siempre poco pobladas y sin cuartel de la Guardia Civil. Una vez elegido el banco, actuaban de noche siempre con la intervención de un experto en explosivos y con formación militar que formaba parte del grupo criminal.

Éste introducía una pequeña cantidad de triperóxido de triacetona en la ranura expendedora de los billetes y a los pocos segundos el cajero saltaba por los aires. En la desarticulación de este grupo también ha intervenido EUROPOL ya que, según los investigadores, a algunos de los detenidos se les atribuyen robos por este mismo procedimiento en Alemania e Italia.