«No creo que el Ejecutivo que ha creado Sánchez sea para irse en una semana»

Isabel Celaá, junto a su antecesor Íñigo Méndez de Vigo. :: v. l. / efe/
Isabel Celaá, junto a su antecesor Íñigo Méndez de Vigo. :: v. l. / efe

«Mi gran prioridad será elevar la FP a marca España y remover obstáculos y generar confianza para alcanzar un pacto educativo» Isabel Celaá Portavoz y ministra de Educación y FP

A. GONZÁLEZ EGAÑA SAN SEBASTIÁN.

Isabel Celaá (Bilbao, 1949) cree que no le temblarán las piernas cada viernes cuando ejerza de portavoz, como supo ayer que le ocurría a su antecesor. La nueva cara del Gobierno y ministra de Educación y Formación Profesional, reconoce «humildad y respeto» ante el desafío político y personal, y se marca, como retos, elevar la FP a marca España y generar confianza para lograr un pacto educativo.

-¿Qué le dijo Pedro Sánchez para que aceptara el cargo?

-Me dijo: «Isabel cuento contigo en mi Consejo de Ministros».

«Es un gran signo que las mujeres ostenten carteras que históricamente eran de los hombres»

-¿Hace días que se lo comunicó?

-Sí, hace días.

-Acaba de cumplir 69 años, ¿se había imaginado como ministra a estas alturas de la vida?

-No lo sé, creo que no. Yo no soy muy de imaginarme. Las cosas van viniendo y como me siento con mucha fuerza y mucha energía, no las desprecio. Aparte de que es un momento de tal complejidad, que eso mismo lo hace atractivo. Y si el presidente del Gobierno me pide que colabore con él, ahí voy a estar sin condiciones.

-Forma parte de un Gobierno que se ha definido como feminista. ¿Lo ve así o es más bien femenino?

-Sí que lo veo feminista, incluyendo a los hombres además. Creo que es un gran signo de los tiempos que carteras que históricamente han recaído en manos de hombres en este momento las ostenten mujeres, muy poderosas por cierto. Hoy (por ayer) he tenido el primer encuentro con ellas, a algunas las conocía de hace tiempo, pero a otras no y, desde luego, las he visto a todas muy curtidas. Es decir que vamos a un Gobierno no para disfrutar de un tiempo para aprender, no, desde el lunes hay que trabajar en lo nuestro.

-¿Será un Gobierno que durará toda la legislatura o se plantean una cita electoral a medio plazo?

-Eso no lo sabemos, pero creo que con la calidad del Gobierno que ha montado el presidente, es difícilmente concebible que sea para marcharse en una semana.

-¿Qué supone para usted esta nueva responsabilidad?

-Un desafío muy importante tanto a nivel político como personal. Es un camino que he de explorar. En el País Vasco ya conocía cuáles eran las ideologías de cada parte, legítimas, pero en las que nos reconocíamos. Conocía cómo había que superar los desencuentros para llegar al encuentro. Ahora es un campo distinto.

-Va a ser complicado con el respaldo de 84 escaños.

-Sí. Lo que pretendo es cambiar el ambiente de hostilidad en torno a la educación porque se lo merece. La educación tiene que estar por encima de esas legítimas ideologías en las que nos reconocemos. No solo es que la sociedad española nos esté exigiendo que acordemos para dar estabilidad a la educación, sino que hay miles de jóvenes ahí fuera esperando resultados.

Aprendizaje

-Además de ministra de Educación es la nueva portavoz del Gobierno. ¿Siente vértigo de afrontar esa responsabilidad?

-Me siento humilde y respetuosa porque es verdad que en el ámbito de la Educación conozco un poco los vericuetos, sin ánimo de tener el conocimiento exhaustivo porque hay mucha legislación, pero en lo que es la comunicación he de aprender mucho. Aunque fui portavoz en el Parlamento Vasco en mi materia y segunda portavoz del grupo, por tanto no es algo que me resulte absolutamente ajeno. Pero, ciertamente, España en este momento está complicada y hay que arrimar el hombro. No se pueden conseguir resultados poniendo más ira, sino todo lo contrario, buscando el modo de que podamos entendernos civilizadamente.

-¿Cuáles van a ser sus prioridades?

-Una prioridad grande será elevar la Formación Profesional a marca España. Tenemos mucho que hacer, las empresas tienen que abrirse a nuestros alumnos y alumnas. Un titulado de Formación Profesional superior, con inglés, es una persona preparada, que no tiene nada que envidiar a un licenciado de Universidad, es competitiva en toda Europa. Y yo quiero que los estudiantes de FP se sientan excelentes y muy acogidos.

-¿Qué margen tiene para alcanzar un pacto educativo?

-Esta mañana he tenido una larguísima conversación con el ministro Méndez de Vigo y he podido apreciar que él está en la misma disposición que yo a este respecto. Su intención es la de trabajar para acordar y alinear nuestro trabajo con un pacto. Eso me ha parecido muy interesante y vamos a seguir hablando. La educación tiene que estar por encima y esta es otra de las prioridades en las que me voy a poner a trabajar desde el mismo lunes. Es decir, remover los obstáculos y generar un buen ambiente de confianza.

-Usted apuesta por dialogar y acordar, ¿tiene preferencias sobre con quién hacerlo?

-Pienso en todos. Hay que ver las condiciones que cada cual pone encima de la mesa y hay que empezar a desbrozar el camino con interlocutores válidos. En este momento, se ha abierto una gran oportunidad también para la izquierda, para que realmente estemos a la altura de los acontecimientos.

-¿Que le parece que Pablo Iglesias diga ya que «son ministros que gustan a PP y C's» y que parece que el PSOE «se ha olvidado de quién le dio los votos»?

-Ha de conocer mejor a los ministros. Creo que es una gran oportunidad para la izquierda. Será una pena que se pongan etiquetas con las primeras impresiones.

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