El Congreso exige a Sánchez que destituya a la ministra de Justicia

M.E. ALONSO MADRID.

La ministra de Justicia, Dolores Delgado, vive sus horas más bajas. Tres semanas después de ser reprobada por el Senado, sufrió ayer un nuevo revés parlamentario. El pleno del Congreso aprobó una moción, impulsada por el PP, que exigía su dimisión o, en su caso, su destitución «de forma inmediata» por sus «perversas amistades» con el comisario jubilado José Manuel Villarejo. La iniciativa de los populares salió adelante con los votos de Ciudadanos y la abstención de los partidos independentistas y Podemos, que considera que la ministra debería de «estar fuera» del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Los de Pablo Iglesias tienen claro que los vínculos de Delgado con Villarejo, que está en prisión provisional por los presuntos delitos de blanqueo de capitales y prevaricación, son «intolerables en la vida política». Pero el presidente del Gobierno no dejará caer a la ministra como hizo, a los pocos días de estrenar su Ejecutivo, con el anterior responsable de Cultura o, hace un mes, con la de Sanidad. «No lo van a lograr»», advirtió Sánchez.

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