Comienza el juicio por la muerte del pequeño Gabriel

Fuertemente custodiada, Ana Julia Quezada llega a los juzgados. Mirada seria a las decenas de cámaras que la graban rumbo a la sala del juicio. Se prepara, respira, toma aire antes de empezar a escuchar qué ocurrió en los 12 días del pasado febrero. Sin esposas y con la promesa de no causar problemas comienza el juicio y primeras lágrimas en el rostro de la asesina confesa del pequeño Gabriel. Lectura de los hechos y con contundencia la acusación particular relata cómo fueros los últimos minutos del pequeño y por qué mantienen que la muerte fue asesinato con alevosía. Para la defensa fue un homicidio imprudente porque ella no quiso matarlo, fue un accidente. Es la primera mujer que se enfrenta a la máxima pena posible: prisión permanente revisable. Y diez años más de cárcel por los delitos de lesiones psicológicas a los padres de Gabriel.-Redacción-