La sociedad civil se levanta contra Torra por la parálisis institucional que causa el 'procés'

Médicos de atención primaria ocupan la sede del Institut Català de Salut (ICS). / EFE

La Generalitat acerca posiciones con los médicos, pero se suman a la huelga bomberos, universitarios, profesores y funcionarios

CRISTIAN REINOBarcelona

Artur Mas arrancó su mandato en el años 2010 presentándose como el más firme defensor de los recortes que pedían Angela Merkel y Bruselas para España. Ese rigor presupuestario le acompañó durante toda su gestión. Las consecuencias de aquella política practicada con la tijera están explotando estos días en las calles de Barcelona. La Generalitat lleva años de contención del gasto social, en paralelo con el proceso secesionista, y los sectores afectados han dicho basta ya.

Los médicos de la atención primaria del servicio catalán de salud celebraron este miércoles su tercer día de huelga de los cinco programados. Se quejan de falta de personal, de saturación de los ambulatorios, de congelación de sus sueldos y de falta de inversión en la atención primaria. La Generalitat y los facultativos volvieron a reunirse este miércoles. Acercaron posturas, pero el paro sigue. El Gobierno catalán puso sobre la mesa una partida de 100 millones para atender las demandas de los médicos, aunque el acuerdo sigue sin llegar. Ambas partes se emplazaron a buscar el pacto en una nueva negociación prevista para esta pasada noche. La Consejería de Salud se niega a ceder a la petición de que se limite el número de visitas diarias de cada colegiado a 28

En solo cinco años (2010-2015), Mas recortó 5.500 millones en sanidad, educación y servicios sociales. El resultado ha provocado el descontento en buena parte de los colectivos del sector público. Así, además de los médicos, este miércoles salieron a la calle los bomberos de la Generalitat e hicieron huelga las universidades públicas, tanto los profesores como los alumnos, que denuncian que las tasas universitarias catalanas son las más caras de España, mientras los profesores asociados tienen que lidiar con sueldos pírricos. Aulas de la UPF, UB y UAB registraron un seguimiento muy masivo. Igual que la huelga de los médicos, que tuvo un seguimiento entre el 74% y el 39%, según la fuente, cifras similares a los días previos.

El día más complicado para Quim Torra será este viernes, pues también se declararán en huelga los profesores de la enseñanza pública y los funcionarios, a los que la Generalitat adeuda las pagas extras que no pudo abonarles años atrás. También las universidades irán a la huelga. Los empleados públicos volverán a parar el próximo 12 de diciembre. Precisamente este viernes, el Gobierno catalán arranca con los comunes la negociación de los Presupuestos.

EFE

Las protestas de este miércoles, además, subieron un peldaño en su intensidad, ya que los médicos y los bomberos llevaron sus demandas a las puertas del Parlamento catalán, donde se vivieron momentos de tensión, cuando un grupo de manifestantes intentó entrar a las bravas a la Cámara catalana. La intervención de los Mossos lo evitó, pero en el toma y daca un agente de la Policía catalana fue agredido por un bombero, que fue detenido y puesto en libertad horas después.

Responsable sindicales de los bomberos de la Generalitat, aseguraron que «se presenta un invierno caliente y una primavera todavía más». La crispación regresó a las puertas del Parlamento, lo que empieza a ser una constante cada vez que hay una protesta en Barcelona. La última vez fue el pasado 1-O, cuando un grupo de exaltados trató de asaltar la Cámara catalana durante una protesta independentista. Poco después de los incidentes, representantes de los médicos se reunieron con diputados de todas las formaciones políticas catalanas.

Mientras, el Gobierno catalán aprovechó la tensión social para llevar el debate a su terreno. El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, supeditó resolver parte de las reivindicaciones de los colectivos que se han echado a la calle a poder aprobar los presupuestos catalanes. Aragonès señaló que están haciendo propuestas como incorporar a 200 médicos en la atención primaria, ampliar el tiempo mínimo de visita y dotar a la Salud Pública con 100 millones más. Los grupos de la oposición recuerdan Ejecutivo catalán, en cambio, que las demandas sociales vienen de lejos. «El Gobierno se preocupa más por una república imaginaria que por los problemas de la Cataluña real», según Ciudadanos. JxCat replicó que con una República se acabarían los problemas sociales. «Nos distraemos con cosas que no son esenciales», dijo Eduard Pujol (JxCat) sobre las listas de espera.

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