Batalla campal en Girona entre la Polícia catalana y manifestantes secesionistas

Los Mossos tratan de disolver el grupo de secesionistas concentrado en Girona. :: j. lago / afp/
Los Mossos tratan de disolver el grupo de secesionistas concentrado en Girona. :: j. lago / afp

El choque se salda con una veintena de heridos, 15 de ellos policías, y en Terrassa una diputada de la CUP resulta herida por impacto de proyectil

CRISTIAN REINO

barcelona. Las calles del centro de Girona se convirtieron ayer en una batalla campal entre manifestantes independentistas y los Mossos d'Esquadra, con un balance de daños de una veintena de heridos, quince de ellos polícias, un detenido y la petición de cese del consejero de Interior por parte de la CUP.

El enfrentamiento entre grupos radicales del secesionismo, encapuchados, se produjo con motivo de la celebración en la capital gerundense de un acto de la plataforma Borbonia, similar a Tabarnia, que contaba con la presencia de dirigentes del PP, Vox y la ultra Plataforma por Cataluña. En el intento de los manifestantes independentistas de evitar que los grupos españolistas celebraran un mitin a favor de la Constitución se produjo el choque con la Policía catalana. Volaron sillas, mesas, piedras, botellas y latas y los antidisturbios actuaron con contundencia para evitar que los secesionistas ocuparan la plaza 1-O, donde los partidarios de la unidad de España celebraban su acto.

Esta realidad empieza a ser habitual en Cataluña. Ocurrió en Barcelona, cuando se manifestaron los policías y guardias civiles de la plataforma Jusapol. Los secesionistas intentaron boicotear el acto y los Mossos acabaron cargando. La plataforma antifascista de Girona calificó la carga de ayer de «brutal» y «vergonzosa» y elevó los heridos a una treintena (uno de ellos grave por lesiones en la cabeza, presuntamente por un golpe de porra). El director de los Mossos, Andreu Martínez, se vio obligado a comparecer ante la presión de la CUP y de los grupos más radicales del independentismo. El jefe policial señaló que las cargas fueron correctas y adecuadas, pues el objetivo era garantizar el derecho de manifestación de todos los signos.

Lanzamiento de vallas

Andreu relató que la primera carga se produjo a primera hora de la mañana, antes del acto constitucionalista. Los secesionistas «atacaron de forma organizada», según los Mossos, y rompieron el cordón policial, derribando vallas y lanzando todo tipo de objetos, lo que obligó a la Policía a cargar y fijar un cordón de separación en la plaza entre los dos grupos, los españolistas y los secesionistas. La segunda carga relevante, después de una tiempo de calma tensa, tuvo lugar tras la llegada al acto del aristócrata Álvaro de Marichalar, a media mañana. También intervino el secretario general de Vox, Javier Ortega, y dirigentes de PxC.

Andreu aseguró que revisará la actuación policial y, ante las acusaciones de que los agentes de la Policía intervinieron con excesiva contundencia, dijo que su trabajo es «garantizar los derechos y las libertades de todos, de cualquier ideología». La persona detenida, mientras, es miembro de la CUP y del Sindicato de Estudiantes de los Països Catalans y fue ayer puesto en libertad.

En Terrassa también se registraron enfrentamientos entre Mossos y manifestantes secesionistas por la presencia de Vox en un acto en la ciudad. Al cierre de esta edición, fuentes secesionistas hablaban ya de «muchos» heridos y desde la CUP señalaban que su diputada María Sirvent resultó herida en la mano por el impacto de un proyectil de foam, el material que sustituyó a las pelotas de goma. Los anticapitalistas acusaban a los Mossos de disparar a Sirvent cuando estaba en el suelo, atendiendo a una menor con un impacto en la cabeza. En Barcelona, en cambio, no hubo incidentes.

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