Dos años de cárcel para un ertzaina por la muerte de un joven en una carga

Un tribunal condena al mando que tenía más galones en un callejón donde se dispararon pelotas de goma

DAVID S. OLABARRI

bilbao. Ya hay sentencia por la muerte de Iñigo Cabacas, un seguidor del Athletic que murió durante una intervención policial. La Audiencia de Vizcaya condenó a dos años de prisión al ertzaina que tenía más galones en el callejón en el que, hace más de seis años, se produjo la carga con pelotas de goma que acabó con la vida del joven. El resto de ertzainas -otros dos mandos intermedios y tres escopeteros- quedaron absueltos del homicidio por imprudencia grave del que estaban acusados por falta de pruebas. Es decir, no se ha podido determinar quién realizó el disparó mortal. Pero el tribunal sí considera que este agente tuvo la responsabilidad de la carga por ser el agente de mayor rango. La sentencia es recurrible ante el Supremo.

A falta de conocer los detalles del fallo, el ertzaina que ha resultado condenado era el único que se sentó en el banquillo de los acusados por «omisión». Es decir, los otros cinco agentes imputados fueron juzgados por tener una actitud «activa» en los hechos: tres de ellos dispararon pelotas y los otros dos estaban acusados por dar la orden de disparar. En cambio, en el caso del agente condenado -que hoy está jubilado- lo que se cuestionó es su total «inacción» cuando era el agente con más capacidad de mando en el sector 1 durante el dispositivo de seguridad que se organizó para el partido entre el Athletic y el conjunto alemán Schalke 04.

Durante el juicio, el jefe de la Ertzaintza, Jorge Aldekoa, que en aquella época era el responsable de la comisaría de Bilbao, y otros oficiales de la Policía vasca, no dudaron en poner el foco en este oficial y en cargar sobre él la responsabilidad de lo que ocurrió allí. «Tenía el mando sobre las furgonetas». Debía decidir «qué hacer y no hacer». Si se debía cargar o no en el callejón, argumentó Aldekoa durante su declaración de testigo.

En la sentencia, el tribunal lamenta «la deficiente investigación» llevada a cabo por la Ertzaintza que explica «la dificultad» que ha tenido la causa en la fase de instrucción y «las carencias» en la fase de enjuiciamiento. También echa en falta que la noche de los hechos no se hubiera preservado el lugar para las comprobaciones periciales más exactas y que no se recogiesen todas las armas utilizadas en el operativo.