Catalunya Sí que es pot tiende la mano a ERC y CUP para una mayoría de izquierdas

El candidato de Catalunya Sí que es pot, Lluís Rabell. /
El candidato de Catalunya Sí que es pot, Lluís Rabell.

El líder de la formación advierte de que el 28-S habrá que escoger entre una coalición liderada por su partido o "volver a hacer presidente a Mas"

EFEbarcelona

El candidato de Catalunya Sí que es pot, Lluís Rabell, ha tendido la mano a ERC y CUP para formar una mayoría de izquierdas después del 27-S, ya que después de las elecciones ambas formaciones "deberán escoger" entre hacer presidente a Artur Mas o permitir una "mayoría social de izquierdas" liderada por su candidatura.

Rabell ha considerado que tanto ERC como el candidato de Junts pel Sí, el exeurodiputado de ICV Raül Romeva, han hecho una "apuesta equivocada" al formar parte de una lista unitaria diseñada, a su juicio, para "esconder" a una "fuerza desgastada" como CDC y al presidente catalán, Artur Mas.

Para Rabell, CDC ha aprovechado la "buena voluntad de mucha gente" para evitar presentarse "a rostro descubierto" y está usando una "aspiración legítima para intentar recuperar el Govern, sin someterse al balance de su política ni explicitar su programa", ocultándose tras figuras de la sociedad civil, que "no gobernarán".

Es por ello por lo que ha lamentado la "equivocación" de Romeva al pensar que dicha propuesta "puede desbloquear la situación actual, cuando es lo contrario, puede abocar a un bloqueo, porque da por amortizado el derecho a decidir y pierde la posibilidad de arrastrar a una gran parte de la sociedad catalana", ha afirmado Rabell.

Derecho a decidir

Pero también ha lamentado que ERC "haya caído prisionera del imaginario de ver la posibilidad de acceder a la independencia por un camino recto y fácil", y haya acabado siendo "víctima de su propio discurso y subsumida en esa lista". "Esos debates sobre gobiernos instrumentales y transitorios están muy bien. Pero el 28-S -ha advertido-, ERC y la CUP deberán acabar escogiendo quién preside el Govern, o bien una mayoría social de izquierdas que necesariamente debería ser vertebrada y liderada por Catalunya Sí que es pot, o bien volver a hacer presidente a Mas".

Y es que Rabell ha avisado de que "el tiempo pone a cada uno en su lugar y ante sus propias responsabilidades", y en un momento dado "habrá que escoger", pero ha confiado en que la apuesta de ERC "no sea definitiva" y, en este sentido, él trabajará "para abrir otro camino posible". Así, el activista vecinal ha "tendido la mano", ya "desde ahora mismo", a ERC y la CUP para una "mayoría que haga vascular el Parlament hacia la izquierda y abra un nuevo horizonte de justicia social, pero también hacia un proceso de autodeterminación" basado en la "removilización de la sociedad catalana alrededor de una amplia mayoría que haga posible el derecho a decidir".

"Difícilmente se puede imaginar una mayoría social de izquierdas en Cataluña que no integre y abrace representaciones legítimas de las clases populares y propuestas progresistas como ERC y la CUP. Son actores legítimos y necesarios de una mayoría social progresista", ha apuntado Rabell, que tampoco ha cerrado la puerta al PSC siempre que recuperara la reivindicación de una consulta.

68 diputados para la independencia

El hasta ahora presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB) ha cuestionado por otro lado que el independentismo haya fijado en una mayoría de 68 diputados -el 51% de escaños- la cifra mínima necesaria para declarar la independencia tras el 27-S, aunque no tenga mayoría de votos. Una posibilidad que ha calificado de "equivocación" y "trampa" ya que "difícilmente alguien del área metropolitana podría entender que en una cuestión tan decisiva su voto cuente la mitad que otro".

Rabell ha opinado que no sería "serio" y que "incluso con una mayoría estrecha de estas características, ¿cómo podía encarar un Govern cualquier negociación seria con el Gobierno con un apoyo así? Es sencillamente impensable", se ha preguntado.

Más allá de esa cuestión, el candidato ha lamentado que el planteamiento plebiscitario del 27S es una "equivocación y una maniobra, porque se pretende borrar todo matiz político". "Las elecciones son todo lo contrario de un plebiscito, porque es un terreno de presentación de programas, propuestas, alternativas, balances y matices, mientras que un plebiscito es blanco o negro, sí o no. En unas elecciones en la que se presentan un montón de candidaturas, difícilmente pueden ser plebiscitarias", ha dicho.

Rabell ha insistido en que su formación acudirá a los comicios con un proyecto basado en "un programa de rescate social y medidas urgentes de contención de la pobreza y la desigualdad"; un compromiso con la regeneración democrática; y, ante el "agotamiento" del modelo autonómico, la reivindicación del derecho a decidir como idea "ampliamente compartida por los catalanes".