La mayoría silenciosa tiene la llave de la independencia en Cataluña

Con el resultado del 9-N y la participación de las elecciones de 2012, los independentistas tendrían mayoría absoluta en el Parlament

CRISTIAN REINO BARCELONA.

Una pregunta recorre los círculos políticos de Cataluña desde hace una semana: ¿Se puede declarar la independencia con 1,8 millones de votos favorables a la secesión como los que se registraron el domingo pasado? Depende del porcentaje de participación que se dé en la jornada electoral.

Los 1,8 millones de votos que respaldaron el sí al Estado propio y el sí a que sea independiente es casi la misma que CiU, Esquerra y la CUP obtuvieron en las elecciones autonómicas de 2012. Con la diferencia de que en la votación del 9-N votaron los jóvenes de 16 y 17 años y los extranjeros con permiso de residencia. Por tanto, trasladando esos 1,8 millones de votos a unas elecciones plebiscitarias, como las que Artur Mas plantea como referéndum definitivo y con una participación del 70%, que es la que se registró en esos comicios, la situación sería casi calcada a la de hace dos años y las tres formaciones independentistas sumarían la mayoría absoluta en escaños, pero no en votos. Los 1,7 millones de 2012 que sumaron entre CiU, Esquerra y la CUP representaron el 47% del total de votos y el 32% del censo y dieron como resultado 74 escaños, el 54% de los diputados de la Cámara. A esos guarismos habría que sumar que hay un importante segmento de Iniciativa, el referente de IU en Cataluña, que es soberanista, y que entre los futuros votantes de Podemos también hay un caladero independentista.

Con estos números en la mano, en unas elecciones plebiscitarias surgiría una pregunta inmediata: ¿qué cifra es la válida para dar por ganado el referéndum, la de escaños o la de votos? Si fuera por número de diputados, el 54% ni siquiera se acerca los dos tercios que son necesarios para aprobar una reforma estatutaria, en teoría una operación política de menor calado que declarar la independencia. Y si el elemento a tener en cuenta es el de los votos, los independentistas no alcanzarían ni el 50% exigible. Un listón que se colocó en Quebec, Escocia o Montenegro.

Los 1,8 millones de votos que obtienen los nacionalistas conforman un bloque compacto y consistente y que se mantiene más o menos constante desde hace años. Representan en torno a un tercio del censo y ha sido así desde los años ochenta, con la diferencia de que Convergència se ha hecho independentista en los últimos dos años. La clave está, por tanto, en la participación. Cerca de dos millones de votos a favor de la independencia son más o menos fijos, por lo que con índices de abstención superiores al 45%, que no serían de extrañar a tenor de la historia electoral catalana, el secesionismo ganaría por goleada.

Amenazas y miedo

Por debajo de esa cifra, quien tendría mucho que hablar sería la tan manida mayoría silenciosa, que esta semana todo el mundo se ha querido apropiar. Desde el independentismo creen que los favorables a la secesión son más que los 1,8 millones que votaron 'sí-sí' el domingo, ya que entienden que el Estado no permitió que el 9-N se celebrara en las mismas condiciones que otras elecciones y que los que acudieron a votar lo hicieron en un entorno de amenazas y miedo. El PP, mientras, ha intentado erigirse en el referente de los «cuatro millones de catalanes que no participaron en la farsa del 9-N». La Cataluña que no quiere rupturas es mayoritaria, según el PP.

¿Quién integra esta mayoría silenciosa? En las últimas elecciones catalanas, el 32% apoyó a CiU, Esquerra y la CUP, el 34% votó a las demás fuerzas, incluidos los sufragios en blanco y los nulos, y el otro 34% se quedó en casa. A partir del último sondeo del CEO pueden hacerse aproximaciones. Así, el 48% de la población catalana no se siente independentista, frente al 49% que sí se siente. Estaría por ver cuántos se mantendrían en esta posición en caso de que el Estado hiciera una oferta atractiva a Cataluña. Una propuesta, que según uno de los asesores de Mas, debería incluir cuatro condiciones: reconocimiento de Cataluña como nación, autogobierno en política europea y en recursos económicos, y garantías de que los acuerdos se cumplirán.

Más datos para intentar esbozar el retrato de la mayoría silenciosa. El 29% de la población catalana no se siente nada española, frente a los que se consideran solo españoles, el 0,4%, más españoles que catalanes, el 6,7%, igual, 31%, y más catalanes que españoles, el 26%. Cuando se pregunta sobre qué debería ser Cataluña, la mayoría, el 47%, cree que una región española, una comunidad autónoma o un Estado dentro de una España federal. El 45% afirma que debería ser independiente.

 

Fotos

Vídeos