Convencer a Del Bosque antes de buscar el posible sustituto

Del Bosque gesticula durante un partido. /
Del Bosque gesticula durante un partido.

La Federación quiere que siga el seleccionador, ahora mismo más decidido a dejarlo, ya que desde la marcha de Hierro era más partidario de no seguir.

RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

Dimitir de manera irrevocable o seguir por el contrato firmado y la palabra dada. Vicente del Bosque es consciente del fracaso español en Brasil y que no ha conseguido obtener la mezcla exacta de nuevos jugadores con un grupo establecido, ya ganador.«Más que una selección somos un equipo», reconocía en una entrevista con este medio apuntando siempre que un 30% de futbolistas eran nuevos. El mismo porcentaje, pero de supervivientes -o sea, justo al revés-, tenía Holanda en sus filas. No ha terminado de conseguir renovar al equipo. Quizá debería haber prescindido de algunos jugadores veteranos (dudaba qué hacer con Xabi Alonso y Xavi, que al final acabaron relegados) para apostar por otros nuevos o entregar galones a algunos con poca presencia (Koke, Cesc o Mata), optar por otro portero viendo el nivel competitivo de Casillas o no insistir en punta con Diego Costa, que está físicamente muy mermado como Alba o Busquets, pese a la palabra dada en el proceso de su polémica nacionalización. El fracaso de los dos primeros partidos en Brasil ha dejado el ánimo del seleccionador muy tocado. El salmantino cree que su adiós podría ayudar a que España regrese a lo más alto, ya que no ha acertado a hacer esa renovación tan necesaria y quizá otro podría hacerlo con otro método.

Ángel María Villar no piensa aceptar esa renuncia. El secretario general de la Federación Española de Fútbol (FEF), Jorge Pérez, reconoció desear «la continuidad de Del Bosque, porque no hay otro mejor», pese a reconocer que no podía imaginar «ni en las peores previsiones» que iba «a ocurrir lo que ha pasado». Ambos piden tiempo para asimilarlo, aunque en una entrevista con este medio ya dejó claras sus intenciones si España fracasaba, algo que no cifró en términos de eliminatoria. «Si nosotros representamos bien a España y nos entregamos, la gente ve que lucha, la gente no será cruel con nosotros. Si no cumplimos con el mínimo que la gente supone que debemos hacer a lo mejor es crítica, y si es lo mejor para todos, dejar paso», expresó hace menos de dos semanas.

Por lo tanto, lo tenía pensado en caso de no cumplir con su propia exigencia, por lo que es una decisión fría, meditada. Renunciar al contrato que tiene hasta 2016, que pese a ser el director de orquesta del campeón mundial no le hace estar ni en el 'top 5' de seleccionadores mejores pagados pese a rondar los 1,6 millones de euros. «Es mejor poner un poco de distancia y esperar a hablar con tranquilidad en Madrid. No hemos hablado todavía con Del Bosque», explicó Jorge Pérez desde Madrid.

El mandatario recordó que «cuando Del Bosque firmó el contrato ya dijo que si por algún motivo creíamos que no debiera seguir, se marcharía». «Yo quiero que siga», dijo, antes de reiterar: «Del Bosque no ha presentado su dimisión. Si la presenta, le pediremos que siga. Del primero al último en la Federación somos una piña con Del Bosque. Si tenemos al mejor, para qué cambiar». Realmente así lo creen en Las Rozas, ya que los nombres que más gustan (teniendo en cuenta que España es campeona del mundo) tienen todos contrato: Ernesto Valverde, Josep Guardiola, Míchel, Paco Jémez y Rafa Benítez. De todos ellos, el actual entrenador del Nápoles sería el más abierto a poder aceptar el puesto aunque por el momento el relevo es algo que nadie se plantea. Primero, convencer a Vicente del Bosque. Luego, mover ficha. Tras caer en 2004, el Mallorca no puso problemas a Luis Aragonés y a la FEF para que fuera el nuevo seleccionador.

La familia, clave

Jorge Pérez cree que las críticas «no le afectan», si bien es consciente de que «su familia puede convencerle para que no siga», algo que lamentaría porque dice que no es posible «encontrar otro mejor». La decisión, por tanto, está en manos de un Vicente del Bosque que añora la presencia de Fernando Hierro en la Federación. Mantiene una buena relación con María José Claramunt, directora de la selección, que eligió junto a Toni Grande el hotel de concentración en Cajú, cuestionado por jugadores y directivos, ya que la residencia se convirtió en una tortura por su alejada localización además del frío reinante (clima muy diferente al que tuvieron en Salvador y Río) que quizá no ayudaba para preparar partidos. Debido a su condición de campeón mundial, como estos años precedentes, la optimización de ingresos primó respecto a lo deportivo y en vez de los Alpes se apostó por Estados Unidos antes de otro largo viaje a Curitiba. Muchos actos publicitarios, a veces mezclados con las conferencias ante una prensa que cada vez ha estado también más lejos del equipo.

El vestuario, pese a la tremenda decepción y las críticas veladas de Xabi Alonso, también está con él. «Tenemos que estar también juntos en los momentos duros. Vicente del Bosque se merece todo nuestro respeto. Nosotros estaremos con él decida lo que decida», advirtió Ramos tras confirmarse la eliminación en Maracaná. Tras los últimos días de convivencia forzosa por el intrascendente duelo ante Australia, la Federación desea convencer al salmantino que la dimisión no es la mejor opción para la selección.