La sostenibilidad toma velocidad

Volvo se está preparando para poder ofrecer toda una gama electrificada. :: L.r.m./
Volvo se está preparando para poder ofrecer toda una gama electrificada. :: L.r.m.

Volvo espera que a mitad de la próxima década el 50 por ciento de sus ventas sean vehículos eléctricosELÉCTRICOS

El fabricante sueco Volvo Cars espera que un 50 % de sus ventas en la mitad de la próxima década correspondan a vehículos eléctricos y, además, poder beneficiarse de las sinergias con las compañías Polestar y Lynk&Co.

Volvo ha anunciado recientemente nuevas «ambiciones» financieras y operativas con las que pretende posicionarse como un «actor líder en el sector mundial de la automoción» en la mitad de la próxima década.

Desde el punto de vista operativo, a mitad de la próxima década Volvo espera que el50 % de sus ventas anuales sean de coches eléctricos, que un tercio de sus entregas corresponda a vehículos autónomos y que la mitad de los automóviles que ofrezcan pertenezcan a su servicio de suscripción.

La compañía prevé, en ese sentido, que estas iniciativas transformen la «conexión» que tienen con su base de clientes para así construir cerca de 5 millones de «relaciones directas» con el consumidor, lo que creará «nuevas fuentes de ingresos recurrentes».

Esto también le ofrecerá a la compañía un «potencial mucho mayor» para desarrollar servicios conectados para sus conductores.

Según el presidente y director ejecutivo de Volvo, Hakan Samuelsson, «estas iniciativas ayudarán a transformar a Volvo de una empresa puramente de automóviles a un proveedor directo de servicios al consumidor».

En el aspecto financiero, Volvo Cars tiene el objetivo de generar una rentabilidad «premium», en línea con otros fabricantes de automóviles e impulsada por el aumento de las ventas y los ingresos en las tres regiones de ventas globales, por una gama de modelos más amplia y por las entregas al nuevo segmento de compañías de movilidad.

El rendimiento financiero también se verá impulsado en el futuro por las citadas sinergias industriales generadas con sus empresas asociadas afiliadas.

En concreto, Volvo Cars espera beneficiarse junto con Polestar (su marca de vehículos eléctricos «de alto rendimiento») y Lynk&Co, (la empresa automovilística china de la que posee un 30 %) de los menores costes de adquisición, los gastos compartidos de desarrollo y las economías de escala.

«Esto allana el camino para que Volvo Cars continúe creciendo rápidamente a mediados de la próxima década», ha afirmado Samuelsson.

El directivo ha recordado que desde 2010, Volvo Cars ha ido avanzando para ser una «compañía mundial de automóviles premium» y que «ahora es el momento» de que esta transformación se convierta en un período de «rentabilidad sostenida en línea con otras marcas premium».

Volvo Cars aumentó un 27,7 % su beneficio operativo en 2017, un año en el que sus ventas globales alcanzaron las 571.577 unidades.

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