París no quiere coches de combustión

Varios vehículos circulan por debajo de la Torre Eiffel en París, en horario nocturno. :: L.R.M./
Varios vehículos circulan por debajo de la Torre Eiffel en París, en horario nocturno. :: L.R.M.

La capital gala pretende eliminar los coches diésel en 2024 y de gasolina en 2030

La alcaldía de París anunció el pasado jueves que desearía que para el año 2024 no quedaran vehículos diésel sobre el asfalto de la capital ni coches a gasolina en 2030, sin prohibirlos, para hacer de París «una ciudad neutra en carbono a medio y largo plazo».

La alcaldía de esta ciudad de más de dos millones de habitantes, precisó no obstante que no se planteaba ninguna «prohibición» sino que se trataba únicamente de un objetivo.

La capital, gobernada por la socialista Anne Hidalgo, avanzaría así en el objetivo del Gobierno francés, que anunció en julio el fin de la venta de vehículos diésel y gasolina para 2040.

La alcaldesa de París descarta, por el momento, medidas legales No se trata de «prohibir» sino de fijar un objetivo, dice el Ayuntamiento

«Si queremos alcanzar ese objetivo, nuestro trabajo implica que la salida del diésel y de la gasolina se produzca varios años antes en zonas urbanas y en particular en las grandes ciudades», precisó la alcaldía en su comunicado.

«La idea es planificar a largo plazo el fin de los vehículos a combustión térmica, esto es, de energía fósil, antes de 2030. Se trata de una estrategia que busca definir una ciudad neutra en carbono a medio y largo plazo», explicó a la cadena de televisión Franceinfo el ecologista Christophe Najdovski, concejal local de Transportes.

«Es a buen seguro factible, varios constructores de automóviles anunciaron el fin del diésel y se están enfocando cada vez más en los motores eléctricos», aseguró.

«El sector de los transportes es uno de los principales sectores de emisiones de gases con efecto invernadero», recordó. «La ciudad de París desea tomar la delantera, porque el tiempo apremia», agregó, subrayando que otros países, como India, ya habían anunciado el fin de los vehículos con motor térmico para 2030.

Anne Hidalgo ha hecho de la lucha contra la contaminación atmosférica una de sus prioridades, aumentando los carriles bici, algunos transportes públicos y peatonalizando vías, lo que ha provocado fuertes críticas por parte de los automovilistas, principalmente de las afueras de la capital, que se quejan de que la medida no ha conseguido sino aumentar los problemas de tráfico que afectan a la capital gala.

La medida parisina puede ser, al menos, tomada de ejemplo por otras grandes capitales europeas que ya han manifestado su interés por 'limpiar' el aire de sus metrópolis y la necesidad de regular el tráfico automovilístico como medida para dejar de contaminar.