El ocaso de la tecnología diésel

El ocaso de la tecnología diésel

La demanda de los motores de gasóleo se ha desplomadoDIÉSEL

El vehículo diésel está demonizado en España y está llegando a los mercados. Los datos del pasado mes de julio ya arrojan cifras muy reveladoras. La demanda de vehículos diesel por particulares se desplomó un 31% y solo supusieron un 20% de sus adquisiciones.

Las causas son diversas, pero el sector de la automoción se queja de que las manifestaciones del Gobierno y otros anuncios generan «mucha incertidumbre» entre los compradores, con un efecto «inmediato y negativo».

Lo cierto es que las propias marcas han sido las primeras que han alimentado ese alarmismo al ir anunciando la fecha en la que irán abandonando esa tecnología.

El sector reclama preparar la transición de forma ordenada y paulatina

El Gobierno declaró que «el diésel tiene los días contados» y desató las alarmas

El grupo Toyota ha sido uno de los primeros en decantarse por otras tecnologías, y anunciar que a final de año dejará de vender diésel en Europa, pero no es el único. Hyundai acaba de presentar no hace muchas fechas su nuevo i20 con tres motorizaciones, todas ellas gasolina. La firma coreana ya ha anunciado que no se introducirán variantes diésel.

Opinión

Por su parte, otro fabricante asiático, el japonés Nissan, ha anunciado que retirará «gradualmente» del mercado automovilístico europeo los turismos diésel como parte de la estrategia de electrificación de sus modelos.

Precipitación

Procedentes de ese continente también hay algunas voces críticas más con la forma que con el fondo, y con la precipitación con la que se trabaja. «En casi todos los países de Europa, los impuestos al diésel son menores que los que gravan a la gasolina. Se ha empujado a la gente a comprar diésel y ahora que no interesa, todo lo contrario. Sería mejor que hubiese una transición -hacia una movilidad alternativa- suave y paulatina», apuntó el director de Operaciones de Kia Motors Europa, el español Emilio Herrera.

Los productores europeos se manifiestan en términos similares y han ido poniendo fecha al abandono de esas tecnologías. Únicamente Volvo ha tenido recientemente la valentía de explicar que mientras haya demanda, la compañía sueca seguirá produciendo vehículos diésel, aunque parece ir contracorriente.

Crítica generalizada

Las acciones del gobierno tampoco parecen ayudar demasiado y las asociaciones sectoriales han tenido que salir al paso.

La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) ha asegurado que la fabricación y venta de vehículos diésel en España da empleo directo a más de 40.000 personas en España y a 17 fábricas en el territorio nacional.

La organización da respuesta así a las declaraciones de la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, que aseguró que el diésel «tenía los días contados», lo que, en su opinión, tendrá «graves consecuencias» sobre el empleo del sector del automóvil y la producción de vehículos en España.

Un millar de eléctricos

Las ventas de vehículos eléctricos puros en España se situaron en 1.056 unidades en el mes de julio, al tiempo que se matricularon 475 vehículos híbridos enchufables, según datos de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico (Aedive). En lo que va de año se han doblado los registros de vehículos eléctricos en comparación con el mismo periodo del ejercicio precedente. En total se vendieron 7.946 automóviles eléctricos y 3.155 híbridos enchufables en España entre enero y julio, lo que se traduce en una progresión del 97% y del 126%, respectivamente. Por marcas, Renault destacó en julio con 106 turismos eléctricos puros vendidos.

Ante las declaraciones de Ribera, el vicepresidente ejecutivo de Anfac, Mario Armero, defendió que los motores diésel actuales «están más avanzados tecnológicamente que nunca» y señaló que los fabricantes están preparados para adaptarse a las políticas medioambientales y sociales, aunque apuntó que se necesita una «transición ordenada y una gestión adecuada de estos cambios».

Diferencia en el tiempo

Anfac, que destaca la contribución del diésel a la reducción de las emisiones de dióxido de carbono (CO2), apunta que todas las iniciativas europeas están relacionadas con el establecimiento de una fecha, a medio y largo plazo, para la prohibición de los modelos más antiguos, que son los responsables de la mayor parte de las emisiones y los principales 'culpables' de la mala imagen de la propulsión con gasóleo.

En la misma línea, Faconauto (Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción) consideró «imprescindible» que, «antes de dar por muerto al diésel y para evitar culpabilizar a los compradores», El Gobierno lidere ese proceso hacia la descarbonización de la movilidad, que debería ser progresivo, ordenado y que pasa por lanzar medidas democratizadas que den una alternativa real de movilidad a los ciudadanos.

Pese a todo, los mensajes no son optimistas. Según las previsiones de la prestigiosa consultoría norteamericana Oliver Wyman, el uso de automóviles con motor diésel quedará prohibido en España en 2025, y asegura que la transición a los vehículos eléctricos es «inevitable» y que «lo mejor» que le puede ocurrir a la industria es que los gobiernos establezcan calendarios con fechas límites que permitan a las compañías planificar y adaptarse a esta nueva realidad.