BMW Serie 8 Cupé, pasión germana

Lanzamiento en noviembre, con una versión de gasolina de 530 CV y otra diésel de 320

BMW vuelve a sorprender con el Serie 8, un espectacular cupé que se caracteriza por la baja altura de la carrocería, un largo capó y, sobre todo, un estilo emocional con el nuevo y minimalista lenguaje de diseño de la marca. Se venderá con un potente motor V8 de gasolina de 530 caballos y un seis cilindros diésel de 320 CV, en ambos casos con un cambio automático de ocho velocidades.

Las dimensiones del nuevo Serie 8 son impactantes, con una longitud superior a los 4,8 metros, más de 1,90 de anchura y una distancia entre ejes de 2,82 metros; en cuanto a la altura, es de solo 1,34 m. Destaca la musculosa línea de cintura, con un contorno de doble protuberancia en el techo y una larga luna trasera que se ensancha hacia el borde inferior hasta unos considerables pilotos traseros. Las opciones incluyen un techo de carbono M y un paquete exterior M Carbon con entrada de aire, cubiertas de los espejos, un apéndice aerodinámico y un difusor trasero.

El principal objetivo en el desarrollo del Serie 8 fue tratar de transmitir al conductor la dinámica de conducción más emocionante. Elementos como la carrocería, el sistema de propulsión, la distribución de pesos y las suspensiones, se han desarrollado para lograr un comportamiento y agilidad propio de un vehículo de competición pero con el confort de marcha de un coche deportivo prémium. Este nuevo modelo ha evolucionado en paralelo al M8 GTE, que participa en las carreras de resistencia de los campeonatos FIA WEC e IMSA.

Nuevo lenguaje de diseño

El diseño exterior combina apariencia deportiva con un aire de exclusividad propia del fabricante. Aparece el nuevo lenguaje de diseño basado en líneas limpias, modernas y llamativas. La baja altura de la carrocería, una silueta alargada con una superficie acristalada estrecha y otros detalles como el «spoiler» delantero, los faros más delgados de cualquier BMW, las grandes tomas de aire y la parrilla con los riñones de BMW de forma hexagonal, delatan una presencia impecable.

También es destacable el detalle de diseño en el que las superficies de la carrocería se curvan hacia adentro cuando se alejan de las ruedas delanteras y hacia fuera cuando se acercan a las traseras. La luna trasera es larga y muy inclinada y el delgado pero considerable conjunto de las luces posteriores, que se extienden hasta los flancos, acentúan la anchura del coche. Los tubos de escape, con forma trapezoidal, se ubican a cada lado inferior.

La progresiva reducción de peso, que en BMW se conoce como tecnología EfficientLightweight, se manifiesta en la carrocería y las suspensiones. Componentes como el techo, puertas y capó son de aluminio. La estructura de soporte del salpicadero es de magnesio y el túnel central es de fibra carbono. El techo opcional de plástico va reforzado con fibra de carbono y el paquete de carbono opcional, incluye las rejillas de las tomas de aire, las cubiertas de los retrovisores exteriores, el alerón y difusor trasero.

El BMW M850i xDrive se reconoce por los elementos de la carrocería optimizados, del paquete M Sport, que se complementan con un alerón delantero adicional y otro trasero M del color de la carrocería. Los acabados comprenden el borde y las láminas de la rejilla de BMW, las cubiertas de los retrovisores, las inserciones del Air Breather, los embellecedores del tubo de escape, así como el logotipo M en los flancos delanteros y el logo del modelo en la parte trasera.

En el interior, la textura de las superficies y una cuidada selección de materiales es una constante. El cuadro de instrumentos y los hombros de las puertas van tapizados en cuero de serie, con superficies galvanizadas de las tomas de aire laterales y embellecedores de los abridores, estos con un diseño cerrado para integrarse en las puertas.

En la consola central, que se eleva hacia el panel de instrumentos, se encuentran la unidad de control de audio, el control de la climatización, las pantallas y salidas de aire centrales para el aire acondicionado, así como la pantalla de control independiente, dispuestas una encima de la otra en una estructura dividida horizontalmente. También se localiza el selector de marchas y el controlador iDrive, el mando del control de experiencia de conducción y el botón de arranque y parada del motor.

Asientos deportivos

Los asientos deportivos son de nuevo desarrollo para transmitir un elevado confort en viajes largos, con un acentuado soporte lateral para que el cuerpo apenas se mueva en curvas rápidas. Con ajuste eléctrico y memoria de serie, disponen de una función de plegado semieléctrico para los respaldos de los asientos delanteros, que se activa con una correa de cuero ubicada en cada respaldo. El cuero Vernasca es de serie, con las costuras en color para un mayor contraste. Es opcional la tapicería en piel denominada Merino.

El sistema de sonido estándar consta de 11 altavoces y un amplificador digital. Son opcionales un equipo Harman Kardon y otro Bowers & Wilkins Diamond, este último con un amplificador de 16 canales, potencia de 1.375 vatios, ecualizador dinámico y 16 altavoces parcialmente iluminados. Las aplicaciones de vidrio opcionales agregan reflejos visuales y táctiles para la palanca de marchas, el controlador iDrive Touch, el botón de arranque y parada y el mando de control de volumen del sistema de audio. Se puede ver un 8 iluminado a través de la superficie.

El modelo M850i xDrive se venderá desde el lanzamiento con un motor V8 de 530 CV. Una mecánica evolucionada para una entrega de potencia más progresiva con una acústica inconfundible. Lleva dos turbocompresores de doble entrada, más grandes, y la conexión entre los conductos de aire de ambas bancadas de cilindros garantiza una entrega de par notablemente mayor a bajas revoluciones.

El par motor de este V8 es de 750 Nm, valor disponible en un amplio rango de revoluciones (entre 1.800 y 4.600 vueltas), para un empuje prolongado desde bajo régimen. El coche acelera de 0 a 100 km/h en solo 3,7 segundos y, con catalizadores más grandes y un filtro de partículas, cumple con todas las normativas más exigentes de emisiones.

También diésel

El segundo motor para el BMW 840d xDrive es un diésel de seis cilindros en línea de 320 CV. Con un enfoque que asocia prestaciones y economía de combustible, esta versión refuerza el carácter del nuevo Serie 8 Cupé como un deportivo adecuado para viajes largos, con un consumo promedio previsto a partir de 5,9 litros. Con un par de 680 Nm que se alcanza a partir de 1.750 rpm, acelera de cero a cien de 4,9 segundos. El sistema de emisiones comprende un filtro de partículas, un catalizador de oxidación, otro de absorción de NOX y un tercero SCR con AdBlue para una mayor reducción de emisiones de óxido de nitrógeno.

El mando Driving Experience Control se puede utilizar para activar distintas configuraciones, desde las más deportivas hasta otras orientadas al confort. En los modos Sport y Sport +, la respuesta del acelerador, así como la entrega de potencia y la acústica del motor son más distintivas, especialmente en el SPORT + configurado para una experiencia de conducción propia de un circuito.

El sistema de tracción a las cuatro ruedas es más eficiente. Con una distribución rápida y variable entre las ruedas delanteras y traseras, maximiza la tracción y la estabilidad en condiciones adversas y de conducción dinámica. Para aumentar la eficiencia, todo el par se dirige a las ruedas traseras en situaciones en las que no se necesita la tracción total, esto es, la clásica experiencia deportiva de BMW. Al trazar curvas a gran velocidad se transfiere al eje posterior la cantidad extra para ayudar al automóvil a girar con mayor precisión.

El bloqueo del diferencial trasero con control electrónico es de serie en el nuevo M850i. Limita la compensación de velocidad entre la rueda trasera interior y exterior en las curvas, para salir de los giros con un mayor impulso; una función que mejora la tracción y la transmisión de potencia cuando se conduce sobre superficies con diferentes niveles de adherencia. Se combina con la tracción total y la dirección activa integral, incluida de serie en el 840d, para una conducción más ágil.

Suspensión Adaptive M, de serie

La puesta a punto de las suspensiones se centra en aprovechar el potencial y lograr el máximo rendimiento deportivo. De doble horquilla delante y un eje trasero de cinco brazos, pero con la experiencia en competición de la división BMW M GmbH, se optimiza la rigidez y la conexión de los distintos componentes con la carrocería. Los soportes de rueda y los brazos de las suspensiones permiten elevar a los máximos valores posibles las caídas en ambos ejes. Es de serie la suspensión Adaptive M con amortiguadores controlados electrónicamente.

En cuanto a la dirección, es de tipo activa integral, en donde el giro de las ruedas traseras -de hasta 2,5º - en dirección opuesta a las delanteras a velocidades de hasta 72 km/h. y en el mismo sentido a velocidades superiores, reduce el diámetro de giro al maniobrar, aumenta la agilidad a velocidades moderadas y mejora la estabilidad. La dirección se endurece con la velocidad.

El equipo de frenado utiliza frenos de disco con pinzas fijas de cuatro pistones en la parte delantera. Tanto delante como detrás, se emplean discos de freno con ventilación interna (de mayor tamaño en el Serie 8 más potente) y pastillas de freno específicas.

El coche equipa una amplia variedad de sistemas de asistencia al conductor. Procesan las imágenes de la cámara, así como los datos recopilados por los sensores ultrasónicos y de radar, para monitorizar el entorno del vehículo, advertir de los peligros potenciales y minimizar el riesgo de un accidente. Estas funcionalidades del sistema BMW Personal CoPilot representan los últimos avances hacia la conducción autónoma.

 

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