CRECE LA CHISPA

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RENAULT ZOE

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Dentro de la gama de modelos exclusivamente eléctricos de Renault, el Zoe es una de las bazas principales. El coche va evolucionando y ahora se vende con sendas versiones y dos tipos de batería, la más potente con el doble de autonomía. Representa una clara opción de compra como segundo coche para el conductor que realiza la mayor parte del kilometraje por ciudad o recorridos interurbanos y tiene un punto de recarga cercano. La gama comprende cuatro niveles de equipamiento, con el denominado Entry como el de acceso, con la batería de menor capacidad y los tres restantes con la Z. E. 40, más potente, que en condiciones óptimas de utilización es posible superar una autonomía de 300 kilómetros, que es el recorrido homologado recientemente según la nueva norma europea más estricta. Esa cifra se consigue a un ritmo tranquilo y sobre zonas mixtas de ciudad y vías próximas donde la velocidad no es muy elevada.

Según diversas encuestas, los recorridos diarios de los conductores europeos en más de un 80 % de los casos, son inferiores a 60 kilómetros. Así, gracias a la autonomía del nuevo Zoe es posible enchufarlo una sola vez antes de empezar una semana laboral lo que reduce a la mitad la necesidad de recarga.

El coche equipa de serie el denominado cargador Camaléon. Un dispositivo para un amplio margen de potencia (para una recarga de 2 kW a 43 kW). El tiempo de carga depende de la potencia proporcionada por cada poste. En el caso de un suministro estándar de poco más de 3 kW el tiempo necesario para una carga completa varía entre menos de ocho horas para la variante con la batería menos potente y de 15 horas para la Z. E. 40.

Por contra, si el suministro es el más potente de 43 kW con borne trifásico 63 A, obtenemos un 80 % de la capacidad en una hora para la batería menos potente y un poco más (una hora y 40 minutos) para la que proporciona mayor rendimiento. También admite la recarga en una toma de casa o en la conocida como toma de seguridad Green-Up, para lo cual es necesario el cargador Flexi Charger (opcional) con un cable de 6,5 metros, pero con unos tiempos muy superiores.

La nueva batería cuenta con una capacidad de almacenamiento de casi el doble que la estándar, con mejores prestaciones térmicas para garantizar un óptimo funcionamiento, incluso con temperaturas exteriores muy frías. Es del tipo ion litio con la ventaja añadida de que no tiene efecto memoria, y por lo tanto puede recargarse en todo momento; por ejemplo, en esos casos que es necesario un poco más carga y solo tenemos cuatro horas en un enchufe de casa.

La conducción del Zoe no puede ser más sencilla. Basta con colocar el mando del cambio en la posición hacia delante y ya solo estar pendiente del acelerador y freno. El motor eléctrico se ha optimizado para un menor consumo sin perjuicio de la potencia. Con una velocidad máxima de 130 kilómetros por hora, sorprende más por su entrega de potencia a bajo y medio régimen, lo que permite aceleraciones y recuperaciones similares a las de cualquier vehículo gasolina o diésel de su tamaño.

La aceleración es muy progresiva y desde salida parada alcanza los 50 km/h en apenas 4,0 segundos. La lógica ausencia de ruido (se calcula entre dos y tres veces menor respecto a un gasolina o diésel de potencia y prestaciones equivalentes) hace obligado el denominado aviso sonoro para peatones Z.E. Voice, una característica «musiquita» que no molesta en absoluto. En la versión mejor equipada (Bose) se ofrece de serie el captador de toxicidad y el ionizador de aire que mejoran el ambiente del habitáculo.

En cuanto a seguridad, el Zoe protege tanto o más a los pasajeros que cualquiera de sus hermanos. En las pruebas de choque del organismo independiente Euro Ncap ha obtenido la máxima puntuación de 5 estrellas, con la mejor clasificación del segmento en protección al peatón. El coche lleva de serie airbags frontales y laterales y sistema de fijación Isofix en las plazas laterales traseras y del pasajero delantero.

En carretera, el comportamiento es similar al de un Clio. La estabilidad es más que correcta y en conducción rápida balancea poco en las curvas más cerradas gracias a un buen grosor de las barras estabilizadoras. La dirección es asistida y son necesarias poco más de dos vueltas y media de volante para girar las ruedas entre extremos. Los frenos incorporan asistencia a la frenada de emergencia y el control de estabilidad lleva función antipatinamiento y control de subviraje.

Para las versiones Entry y Life es opcional el «pack» Easy que agrupa la ayuda al aparcamiento trasero, sensor de lluvia y encendido automático de luces. En el lujoso Bose la ayuda al aparcamiento trasero con cámara de visión trasera es de serie. Otros elementos como el kit de reparación de neumáticos, el sistema de control de la presión de los neumáticos y el regulador limitador de velocidad son de serie.

En todos los niveles de equipamiento es opcional el conocido «pack» R-Link Evolution que centraliza el sistema multimedia con pantalla táctil de 7 pulgadas, aplicación Z.E. Trip, reconocimiento de voz, navegación TomTom Z.E. Live con cartografía, radio, MP3, Bluetooth, tomas USB y jack, mandos en el volante y cuatro altavoces.

El sistema R-Link Evolution es compatible con Android Auto para proyectar en la pantalla multimedia del salpicadero las aplicaciones del móvil compatibles con la conducción como Waze, Deezer, Spotify, TuneIn, Skype, Messenger, Audible y otras muchas disponibles en Google Play Store.

Existen funcionalidades que permiten gestionar la recarga desde el móvil. Además, se puede consultar el nivel de carga, la autonomía restante estimada, el tiempo que queda para una carga completa si el vehículo está conectado o programar el sistema de climatización para seleccionar con antelación la temperatura del habitáculo. El móvil también puede mostrar el consumo y la velocidad media, la distancia recorrida, la presión de los neumáticos o la notificación de las alertas.

Aparte de los niveles de equipamiento Entry y Life, el Intens se reconoce sobre todo por el nuevo color violeta oscuro metalizado que incluye molduras del salpicadero y otros adornos interiores. Las llantas de aluminio son más grandes (16 pulgadas) y alojan neumáticos Michelin Energy. Dispone de elevalunas eléctricos delanteros y traseros, tarjeta con función manos libres, retrovisores exteriores eléctricos con calefacción y abatibles. En el interior, el tejido de la tapicería de los asientos es en negro que combina con el gris de otros elementos del habitáculo.

El Zoe Bose es la versión más lujosa y equipada de la gama. Se reconoce por las llantas de aleación de diseño específico y el nuevo color gris para la carrocería. Por dentro, destaca la tapicería en cuero marrón, con asientos delanteros con calefacción de tres niveles de intensidad y regulación en la zona lumbar para el del conductor. Lógicamente el equipo de sonido es del especialista Bose, con radio DAB, doble antena, dos altavoces delanteros y otros dos de banda ancha traseros y dos «tweeters» delanteros; además, lleva un cajón de bajos situado en el maletero que produce unos tonos más graves y profundos.

Con tres reposacabezas traseros regulables en altura, el Bose incorpora otros detalles como el salpicadero con un toque dorado y los embellecedores de los aireadores, los tiradores de puerta, los embellecedores de los altavoces, la base de la palanca de velocidades y las inserciones del volante, en gris metalizado. Las gruesas alfombrillas y los umbrales de puerta delanteros van marcados con el nombre de la versión.

Los precios parten desde 20.330 euros para si se elige la opción de alquiler de batería; si se opta por la compra, el Zoe cuesta 27.830 euros.

 

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