HASTA EL AÑO QUE VIENE

Fin de la vendimia, fin del problema... Al menos, y como pasa siempre, hasta el año que viene. Ya llegará de nuevo septiembre y caeremos otra vez en la cuenta de que sigue habiendo un problema. Sucede cada campaña de recogida de la uva, esa que sirve para elaborar el vino con el que se nos llena tanto la boca. Hablar, se habla, pero nadie parece hacerlo en pro de una solución que hay que abordar con todos los implicados. 'Logroño cierra el polideportivo Espartero y deja en la calle a decenas de temporeros', titulaba Diario LA RIOJA la mañana en que el Ayuntamiento abría el último Debate sobre el estado de la ciudad, pero a nadie pareció importarle. A día de hoy, y pese a tomar medidas desde hace años para paliar la situación, la realidad es que el dispositivo de atención a los temporeros se sigue antojando insuficiente. Y eso de cerrar de un día para otro dejando de golpe y porrazo a como mínimo 160 personas abandonadas a su suerte tampoco ayuda. Logroño cree que cumple y se autoconvence dejando caer que si no es su responsabilidad, que si muchos de los que vienen a pasar la noche en la capital trabajan en los pueblos próximos y que si, en última instancia, la obligación de proporcionar alojamiento es del agricultor. Cierto, pero... Nadie públicamente ha comparecido para decirlo así de claro y exigir que cada cual asuma lo suyo. Todo suena a justificación privada. Logroño parece haberse acomodado tanto a su dispositivo como a recibir palos cuando ya no da más de sí. Así que... tal vez haya llegado el momento. Toca pedir cuentas a los agricultores, seguir por los ayuntamientos, no olvidarse del Palacete del Gobierno, y terminar en el Consejo Regulador. La Denominación de Origen Calificada, al respecto, ni está ni se la espera. Pues que alguien la llame.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos