Videojuegos retro
Viaje en el tiempo al ocio 'vintage'
Pixel and Games se posiciona como una opción diferente de diversión alejada del convencional salir a tomar algo
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Logroño
Si los entrevistados en estas páginas no hallan mayor atractivo en el ocio logroñés que el que sumerge al cliente en el buen comer ... y beber, el caso de Rubén Benítez se aleja completamente del tópico. Y es que este aventurero de la nostalgia pretende dar un giro copernicano al ocio de Logroño y romper una lanza por otro tipo de divertimento, más pausado y especializado, y que gana adeptos sin cesar.
Porque junto a su mujer, Diana Ferreira, impulsó hace algunos años ya la puesta en marcha de Pixel and Games, un centro de ocio que recupera a través de la asociación Retro Gaming retazos de los videojuegos, recreativos, letreros que marcaron varias décadas de la historia de la ciudad de Logroño. «Eran parte de la ciudad, yo recuerdo acudir a los recreativos, sisarle a mi madre los cambios del pan y disfrutar allí durante horas; eran parte de nuestra vida», cuenta el artífice de este viaje en el tiempo, que bucea en aquellas infancias de calle y rodillas arañadas, en la que las máquinas arcade eran las únicas pantallas que estaban reservadas a los niños (y no tanto).
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Nuria Alonso
En el local que Pixel and Games abarrota en la calle Piqueras 52 también se recibe a visitantes foráneos («vienen muchos turistas del arcade», apunta), aquellos que realizan rutas por la geografía nacional buscando reductos de nostalgia y preservación como el que lidera Rubén. «Somos una asociación y sin los socios nada de esto sería posible», asevera sobre el local que alberga muchos rincones especiales, como una muestra de juguetes de antaño o un ecléctico museo de ordenadores y videoconsolas de todas las épocas. En su local se congregan decenas de máquinas arcade de los recreativos ya extinguidos y se acompañan de cientos de artículos de coleccionismo relacionados con la cultura pop de las últimas décadas: una tortuga Ninja Donatello de 1980 convive con una Game Gear y, entre cientos de tesoros retro, por citar algunos, sobreviven dos villanos de 'Cazafantasmas', los míticos Aurones de TVE o varios Yoda de 'Star Wars'.
«Muchas familias reconectan aquí cuando juegan padres e hijos a las máquinas de hace décadas»
A su impulsor y a sus colaboradores les brillan los ojos cuando pasean la mirada por sus joyas 'vintage'. No sólo les mueve el afán conservador sino, en cierto modo, también divulgador de lo que fue el ocio de antaño, que no necesitaba de gran poder adquisitivo y que deparaba grandes momentos de socialización entre la chavalería de entonces. Los mismos momentos de goce que ahora disfrutan padres e hijos cuando se pasan por el local de Pixel and Games para compartir un rato de diversión retro: «Muchas familias reconectan aquí cuando juegan padres e hijos a las máquinas de hace décadas», cuenta Rubén al señalar que, bajo reserva, es posible disfrutar del local y sus videojuegos durante una hora y media por cinco euros (la entrada sufraga el mantenimiento y los gastos del espacio). Y defiende Benítez su contribución al ocio local, subrayando que «cada vez hay más opciones para una diversión diferente», citando a compañeros como los del Chester, que apuestan por aunar la hostelería con los juegos de mesa, o Neko Escalada, con un rocódromo en pleno barrio de Yagüe.