Los jabalíes se acercan a Logroño

Dos ejemplares en los alrededores de la gasolinera de la confluencia entre las calles Las Tejeras y La Cava. :: l. r.

Logroño vuelve a registrar este año la presencia de jabalíes que llegan atraídos por las 'bondades' del entorno urbano

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

Las imágenes no son nuevas, pero no dejan de sorprender como la primera vez. Y las de La Cava-Fardachón de esta misma semana, de hecho, se da por seguro que no serán las últimas. Logroño vuelve a registrar este año por sus calles la presencia de jabalíes que llegan atraídos, según los expertos, por las 'bondades' del entorno urbano.

Los ejemplares captados en el entorno de la gasolinera de la calle Las Tejeras se suman a la piara grabada y difundida por los alrededores de Valdegastea a principios de mes y ponen de manifiesto un fenómeno que se está dando de la misma manera en otras ciudades españolas: animales salvajes que se han ido acercando más y más a la ciudad en busca de alimento y protección.

«Los problemas no van más allá del impacto visual que provoca el animal en el entorno urbano. Jabalíes se han acercado siempre, pero ahora vivimos en el mundo de la imagen y las redes sociales y tenemos noticia de cada incursión prácticamente al momento», explica el concejal de Medio Ambiente, Jesús Ruiz Tutor.

Lo cierto es que ya el otoño pasado los casos de 'avistamiento' cobraron actualidad después de que hasta dos ejemplares fuesen abatidos en plena ciudad por la Policía Local, uno en la avenida de Portugal y otro en la avenida de la Constitución. «Siempre que se les puede buscar una salida natural desde espacios urbanos al campo se hace y no pasa a mayores», añade el edil popular.

Si el año pasado se hablaba de la sequía, este es la abundancia de comida y el refugio de la caza lo que hace que aumente la presencia de animales salvajes en el término municipal. No en vano, se esperan hasta corzos. «El parque de La Grajera y la balsa de Viana son hábitats muy agradables y cómodos para ellos, hoteles de cinco estrellas que permiten, además, seguir bajando a la ciudad buscando frutos y brotes tiernos», reitera Ruiz Tutor.

No es la primera vez que un animal salvaje se cuela en el casco urbano de la capital de La Rioja. Ni será la última. «No nos olvidemos que hace años la presencia de jabalíes era un problema para el campo de golf, que tuvieron que vallarlo y revallarlo, pero eso no lo vamos a hacer en la ciudad porque no deja de ser algo de la vida misma que nos hace recordar que vivimos en un espacio global y abierto con un campo y una ciudad que no son estancos, sino que están en continua relación», concluye Tutor.