Tres de cada diez hogares logroñeses ya están compuestos por una sola persona

Tres de cada diez hogares logroñeses ya están compuestos por una sola persona

Los domicilios unipersonales siguen creciendo y suponen el 30,3% de los 61.383 que se contabilizan en la capital de La Rioja

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

Cada vez más logroñeses viven solos. Los hogares unipersonales siguen creciendo en la capital de La Rioja y representan ya el 30,3% en Logroño. La situación general viene repitiéndose con el paso de los años: más hogares, menos personas viviendo en ellos y, además, con habitantes cada vez mayores.

Así lo constata la última entrega de la publicación 'Indicadores Urbanos' del Instituto Nacional de Estadística (INE) -adaptación del contenido del proyecto europeo Urban Audit iniciado a finales de los 90 con el fin de recopilar información estadística que permita comparar la calidad de vida de las principales ciudades europeas-, que vuelve a ofrecer una radiografía logroñesa sobre cuántos, dónde y cómo viven los residentes en la capital de La Rioja.

Más

La evolución entre el 2010 y el 2017 marca tendencia. Ocho años en los que queda reflejado que el número de hogares ha ido aumentando cada año hasta alcanzar los 61.383, lo que unido a la progresiva bajada de la población hasta situarse en los 150.979 habitantes, hace que la ocupación media de los mismos -tamaño medio de los hogares, según el indicador en cuestión- no haya parado de caer hasta situarse en las 2,44 personas por domicilio.

La realidad, compartida por el resto de capitales y ciudades españolas, es la de que los hogares unipersonales -definidos demográficamente como aquellos hogares compuestos por una sola persona (hombres y mujeres solteros, en pareja, separados, divorciados o viudos que viven solos...)- no paran de incrementarse y es esperable que así siga. Y es que ya son más de tres de cada diez hogares logroñeses los que están compuestos por una única persona.

Que en nuestra sociedad el modelo clásico de familia ha adoptado nuevas formas y está en constante evolución es algo comúnmente aceptado y sirve de explicación al 'fenómeno'. «La familia tradicional es menos frecuente hoy en día principalmente porque ha cambiado la división tradicional de los roles entre varones y mujeres. La familia nuclear extensa donde, bajo un mismo techo, podían vivir varias generaciones emparentadas, está dejando paso a otras formas de convivencia. Así son comunes los hogares monoparentales, los reconstituidos tras la unión de dos miembros separados de una anterior relación o los hogares donde sólo vive una persona. Pero al analizar las razones por las que hay cada vez más hogares ocupados por una sola persona, nos encontramos con dos situaciones bien distintas, que pueden resumirse en función de quien ocupa el hogar: mujeres viudas y hombres solteros. No es infrecuente ver, por ejemplo, una madre viuda con dos hijos y que conforman tres hogares diferentes», razona Enrique Ramalle, director del Área de Ciencias Sociales del Instituto de Estudios Riojanos (IER).

Y es que este antropólogo social añade que en el primer caso, el aumento de la esperanza de vida es la principal razón. Las personas mayores prefieren vivir solas, mientras no tengan discapacidades que se lo impidan. Y en el segundo caso, son, sobre todo, varones que han optado por vivir fuera del hogar paterno, debido a varias razones; entre ellas, el incremento en la tasa de divorcio, que ha pasado de 0,9 divorcios por 1.000 habitantes en el 2000 a 2,2 en el 2016.

En Logroño hay más hogares, pero su tamaño medio sigue bajando:2,4 ocupantes en el 2017

Otra razón es el aumento de la edad media al casarse. En España, la edad media en el primer matrimonio se ha incrementado en casi 8 años desde el 1980 al 2015, al pasar de 23,9 a 32,7 años entre las mujeres y de 26,2 a 34,8 años entre los hombres. Este aumento conlleva que los jóvenes intenten vivir fuera de su familia antes del matrimonio, constituyendo hogares de una sola persona. Otros aspectos, tales como la inmigración de un solo miembro de la familia o el cambio de residencia de una sola persona por motivos de trabajo, también pueden influir. Así lo pone de manifiesto Ramalle.

La pregunta, teniendo en cuenta la evolución de los últimos años, parece clara: ¿Qué causas y consecuencias conllevaría el 'fenómeno' del progresivo aumento de hogares unipersonales si puede considerarse como tal? «El principal problema es el derivado de las personas mayores que viven solas. Es más fácil que aparezcan fenómenos de pobreza, de exclusión social y un incremento en la necesidad de ayudas sociales y sanitarias». Una respuesta que viene avalada por la propia evolución demográfica de Logroño, que presenta lo que ni siquiera puede considerarse a día de hoy una pirámide como tal: el 15% de población de 0 a 14 años, el 65,4% de población entre 15 y 64 años, y el 19,5% de más de 65.

 

Fotos

Vídeos