El soto inundable repite su SOS

El embarcadero del Ebro vuelve a presentar un aspecto de total abandono. : / Sonia Tercero

La crecida del Ebro vuelve a llenar las riberas de troncos y materiales arrastrados | El Ayuntamiento esperará al fin de las avenidas del río a su paso por la capital para limpiar la basura acumulada en torno al cauce

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

«Sucede tras cada crecida, que las riberas parecen más un basurero que un río... Basta con asomarse por la pasarela peatonal para comprobar de qué hablamos». Es un comentario más de un vecino cualquiera, pero resume perfectamente el sentir de quienes estos días pasean por el entorno del Ebro a su paso por Logroño, que pese a la mejoría del tiempo e incluso a unos últimos días en los que ha calentado el sol presenta un aspecto de 'bosque' tenebroso y sombrío.

Y es que más allá de la gran cantidad de árboles, troncos y ramas y otros materiales sólidos arrastrados por las aguas que llegan a formar auténticos diques aquí y allá, quizás lo más llamativo sea la gran cantidad de basura, sobre todo plásticos, que salpican todo el conjunto dando una imagen próxima a la de un vertedero. El soto inundable, un año más, lanza su particular señal de socorro.

«A veces el agua tapa el maltrato al que estamos sometiendo algo que nos es tan necesario, por lo que no estaría de más que estos días se invitase a todos y cada uno de los logroñeses a darse una vuelta entre los puentes para percatarse de los niveles a los que somos capaces de llegar», lamentaba días atrás un vecino que se ponía en contacto con Diario LA RIOJA para denunciar el hecho y despertar conciencias.

«Sucede tras cada crecida que las riberas parecen más un basurero que un río», lamenta un paseanteLa Administración local y la Confederación Hidrográfica mantienen un tira y afloja sobre quién debe actuar

El problema, en cualquier caso, no es nada nuevo. La solución, si es que puede considerarse solución, tampoco. Ni siquiera el tiempo de espera mientras ésta llega o no llega, pues ahí siempre afloran los tiras y aflojas entre la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y la Administración local. Cuestión de competencias.

Desde hace años, y cada cierto tiempo, se retiran toneladas de madera de anteriores crecidas. No todas las que se ven. Y, de la misma manera, cada cierto tiempo se procede a la limpieza de lo que se consideran basuras y elementos 'extraños' -como ese triciclo o cochecito cuyas ruedas asoman estos días en el embarrado embarcadero-. El Ayuntamiento, de hecho, esperará al fin de las avenidas del río para limpiar lo acumulado.