Siete Infantes entrega firmas para suprimir la jornada escolar reducida de junio y septiembre

Siete Infantes entrega firmas para suprimir la jornada escolar reducida de junio y septiembre
La Rioja

Las rúbricas, que se recogieron a iniciativa de un grupo de padres del colegio, persiguen, al menos, abrir el debate

Carmen Nevot
CARMEN NEVOTLogroño

logroño. En octubre del pasado año un grupo de padres del colegio Siete Infantes de Lara iniciaba una campaña de recogida de firmas entre las familias del centro para solicitar que se suprima la jornada reducida de junio y septiembre, en definitiva, que los alumnos de educación Infantil y Primaria tengan el mismo horario desde el primero hasta el último día de clase.

Cinco meses después, los promotores de la iniciativa han presentado el centenar de firmas recogidas contra la jornada de 9 a 13 horas ante la Consejería de Educación y ante la Federación de Padres de Alumnos de la enseñanza pública de La Rioja (FAPA). El objetivo principal de la campaña que nació en el seno de un grupo de padres a través del whatsApp no es tanto, según explicaba uno de los progenitores a este diario, que se elimine la jornada reducida sino que se cree un debate sobre las ventajas y desventajas de este horario.

EN RESUMEN

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En octubre un grupo de padres del colegio Siete Infantes inició una campaña de recogida de firmas entre los progenitores del colegio para pedir la supresión de la jornada reducida de junio y septiembre.
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En total se han recogido cerca de un centenar de rúbricas que ya se han entregado ante la Consejería de Educación y la Federación de Padres de Alumnos de la enseñanza pública.

Tal como está planteada la jornada, estos padres, que depositaron en una librería próxima al centro impresos para que quien quisiera los firmase, consideran que dificulta «enormemente» la conciliación de la vida laboral y familiar y tanto la cantidad de la materia a impartir como la mejora de la calidad de la enseñanza son, a su juicio, motivos suficientes para suprimir este horario, ya que «supone la pérdida de una hora lectiva al día durante casi dos meses en cada curso».

A esto se suma, según explicó en su día una de las madres promotora de la iniciativa, que prefiere permanecer en el anonimato, que «los profesores tienen que estar en clase hasta las dos y no supondría, por tanto, mucho perjuicio».

En cualquier caso, el objetivo que persiguen sus impulsores es, al menos, abrir el debate sobre esta cuestión: «Que se trate este tema entre la comunidad educativa, como se ha hecho en otras comunidades, ver si avanza en alguna dirección o no, pero por los menos hablarlo», indican.