El semáforo de la discordia

El semáforo de la discordia

El sector del aceite, en pie de guerra contra un indicador nutricional que le adjudica la peor calificación posible El 'Nutriscore' propuesto por el Gobierno suscita protestas y peticiones de mejora

PABLO ÁLVAREZ LOGROÑO.

En principio es una buena idea. Se trata de que cada alimento lleve un indicador que sea fácilmente comprensible y que permita de un vistazo saber si ese alimento es bueno o malo para la salud. Así nace 'Nutriscore': un sencillo gráfico de cinco colores, del verde al rojo, apoyados por cinco letras de la A a la E. Verde (y A) para mejor calidad nutricional, y rojo (o E) para la peor. El indicador de cada alimento se obtiene según su contenido en azúcares, grasas saturadas, sal, calorías, fibra y proteínas.

La ministra María Luisa Carcedo explicaba al lanzarlo que el 'Nutriscore' empezaría a verse en breve en las tiendas, porque algunas empresas ya lo estaban adoptando voluntariamente, pero que no sería obligatorio hasta dentro de un año.

El problema de esta buena idea es que en cuestiones de nutrición las cosas raramente son tan sencillas. Hay algunos alimentos que se llevarán una mala calificación sin duda justificada: productos ultraprocesados con muy malos indicadores nutricionales en general, y sobre todo en temas como el azúcar o las grasas saturadas.

Según el «semáforo» nutricional, un refresco 'light' sería «mejor» que el aceite virgen extra

Pero hay otros alimentos no tan malos (o nada malos) que también pueden llevarse una mala nota que no se ve justificada. El caso más evidente y que más ruido ha hecho desde que 'Nutriscore' vio la luz ha sido el del aceite, en concreto el del aceite virgen extra, el de mayor calidad. Y es que el alto valor calórico de este aceite hace que se lleve una de las peores notas del 'semáforo', que no admite matices si los indicadores generales son malos.

¿Refrescos sanos?

Además, esa misma falta de matices del indicador hace que algunos alimentos que en realidad no deberían formar parte de la dieta habitual obtengan sin embargo buenas notificaciones del 'Nutriscore'. Otro ejemplo que se ha mencionado mucho estos días: los refrescos 'light', que obtienen buenas puntuaciones pese a que la mayoría de los expertos en nutrición no los recomienda.

La primera enmienda al Nutriscore ha llegado precisamente de esos expertos. Aunque hay opiniones para todos los gustos (y algunas muy enconadas), la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) afirma ya que el sistema «quizás no es el óptimo» puesto que «puede generar cierta confusión entre los consumidores», según recogía la agencia Efe.

Según la SEEN, este sistema permite comparar alimentos del mismo grupo para elegir la opción más saludable, pero «no sirve para hacer un listado general de alimentos en los que todos los que obtengan la misma letra sean comparables por su calidad nutricional». Los especialistas recuerdan que en países en los que hay un sistema similar, como en Francia, se han realizado algunas «adaptaciones» para evitar situaciones como la del aceite de oliva virgen extra.

Una petición con la que concuerdan representantes del sector aceitero. «Si al final el etiquetado sale adelante, esperemos que el aceite de oliva esté en la posición más alta, ya que es la mejor grasa con diferencia. En Estados Unidos por ejemplo la normativa permite poner que el aceite tiene beneficios cardiovasculares y aquí en España no», explicaba Rafael Sánchez de Puerta, directivo de uno de los grandes del sector, Dcoop.

Y en todo caso, como recuerdan los médicos nutricionistas, este etiquetado de alimentos puede hacer que el consumidor olvide una sencilla verdad: los alimentos que se deben consumir con más frecuencia no necesitan ningún 'semáforo' nutricional» pues son alimentos frescos como frutas, verduras, carnes, pescados, huevos.

 

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