Seis décadas conectando Logroño

Estación de autobuses de Logroño. /Justo Rodriguez
Estación de autobuses de Logroño. / Justo Rodriguez

La estación de autobuses cumple 60 años con un balance de 1,3 millones de viajeros anuales | La vieja terminal servirá todavía unos meses más como punto de partida o salida de casi 122.000 vehículos al año

María José Lumbreras
MARÍA JOSÉ LUMBRERASLogroño

logroño. Acaba de sumar sesenta años y puede que aún cumpla alguno más prestando el servicio para el que se construyó porque poner en marcha la nueva va a costar aún un tiempo. La estación de autobuses de la avenida de España es el centro neurálgico de comunicaciones de la ciudad. Casi 122.000 vehículos entran y salen de sus instalaciones a lo largo del año. Y 1.322.000 pasajeros los utilizan para alcanzar Logroño o para, desde la capital riojana, repartirse por el mundo. Tiene conexiones interurbanas a más de 20 ciudades de España como Madrid, Barcelona, Valladolid... y conexiones internacionales de autobús a Portugal (Lisboa, Oporto, Coimbra...), Francia (Marsella, Toulouse, Lyon...) y Marruecos (Casablanca y Beni Melal), indica, por ejemplo, la página web 'getbybus', desde la que se pueden encargar los billetes.

Los destinos nacionales dependen de concesiones que se gestionan desde Madrid, mientras que a los regionales les pasa otro tanto con el Gobierno de La Rioja. Por lo demás, la instalación es municipal y desde 1992, tras una importante rehabilitación que la modernizó, funciona mediante una concesión administrativa que ejerce Cealsa, una empresa formada por las firmas que trabajan en la estación logroñesa. El último concurso de gestión se convocó en el 2012 con un horizonte de tres años, pero también en aquel momento se abrió la posibilidad de prórrogas anuales hasta un máximo de diez ejercicios, que son las que se están utilizando ahora.

Para el concejal de Movilidad, Francisco Iglesias, el funcionamiento de la estación es bueno y las dos partes implicadas están satisfechas. Las quejas que se registran son escasas y, en general, tienen que ver con el retraso de algún vehículo que pueda dificultar algún transbordo.

La proximidad al tren determinó la primera ubicación y la reducción de esta distancia ha condicionado la nueva

Los dos últimos años han sido de crecimiento, resalta el edil, lo cual confirma, a su entender, lo mismo que reflejan los números del servicio de autobús urbano, que el transporte público se usa porque los ciudadanos lo consideran una buena alternativa para la movilidad.

Proximidad al tren

Aunque su primera piedra se puso en los años cuarenta del pasado siglo, no se estrenó hasta noviembre de 1958, a la vez que la estación del tren. En aquel momento, esa parte de la ciudad era un descampado y fue el diseño de la estación el que determinó la urbanización de la calle, que además servía de acceso a la estación de ferrocarril. Las 31 empresas que operaban en la ciudad entonces realizaban un promedio de 70 llegadas y otras tantas salidas a los pueblos de la provincia, pero también de las limítrofes y a capitales como Soria, Pamplona, Vitoria y San Sebastián.

El proyecto que se utilizó para su construcción lo firmaron los arquitectos municipales Jaime Carceller y Luis González, mientras que la construcción recayó, tras la subasta correspondiente, en el constructor Esteban Ortega, según los datos que recabó el que fue cronista de la ciudad, Jerónimo Jiménez, y que plasmó en su libro 'Las calles de Logroño y su historia'. ¿Cuánto costó? No llegó a 4,5 millones, pero de pesetas. Si bien sobre la misma se edificaron 82 viviendas que alcanzaron otros 6,7 millones.

La rehabilitación tras los desconchones

Tras unos cuantos años en un estado lamentable por los desconchones que presentaba una fachada junto a la que pasan al año, como reflejan las memorias de actividad de la estación, más de un millón trescientos mil viajeros, ha llegado la hora de las reparaciones. La obra comenzó en verano, dos años largos después del acuerdo entre el Ayuntamiento y propietarios particulares. La rehabilitación de fachadas y elementos varios fue adjudicada en abril a Calidad, Organización y Vivienda por un importe de 928.316,27 euros –con una baja del 30%– y un plazo de ejecución de ocho meses. La cuota de participación correspondiente a la propiedad privada es del 53,17%, mientras que el 46,8% del total corresponde al Ayuntamiento, que está ejecutando la totalidad de la obra con carácter subsidiario. De los 81 pisos, el Consistorio es titular de 24, además de 14 locales en planta baja –más el espacio que ocupa la propia terminal de autobuses–. El futuro de estos espacios municipales está por decidir, si bien se plantea la necesidad de un lugar que ofrezca servicios a la gran cantidad de personas mayores que viven en el centro de la ciudad.

Después hubo otras intervenciones, la más importante la que se llevó a cabo en torno a 1990, tras la que se modificó el sistema de gestión para dar paso a las empresas que trabajaban allí. En los últimos tiempos, a cuenta de la próxima mudanza, el inmueble ha lucido desconchones y boquetes hasta que, por fin ahora, se están arreglando. En los bajos de la estación conviven además colectivos de lo más variado, dado que sus bajos son una especie de 'casa de las asociaciones'. Entre los más activos se encuentran la asociación de vecinos de El Carmen o la Unión de Pensionistas. La última intervención fue para abrir un centro de mayores, que cerró en septiembre por los desperfectos de una tormenta y sigue clausurado al público.

La próxima estación estará más cerca aún de la de los trenes, de forma que, entre las dos, constituyan una intermodal. Las obras de la nueva, cuyo proyecto firma Iñaki Ábalos, siguen su curso, si bien más despacio de lo que se esperaba a estas alturas. De hecho, dado que la intervención se inició en enero de 2017, los dieciocho meses de plazo que se esperaban habrían finalizado en los pasados sanmateos. Quien se está encargando de las tareas es la UTE formada por Agua y Jardín, Ismael Andrés y Vías y Construcciones, a quien se le adjudicó por 16,3 millones, esta vez de euros.

Mientras siguen las tareas en la obra, se ha iniciado la contratación del equipamiento que precisará la nueva estación, o sea, todo lo relacionado con la información al viajero, el control de accesos, wifi gratuito y el centro de control y sistema central de gestión, así como su integración en la plataforma Smart Logroño. El precio del contrato que aún se está resolviendo en el Ayuntamiento es de 1.055.121,63 euros y el plazo de ejecución es de tres meses. ¿Esto es todo? No. Para más adelante queda resolver la cuestión de la gestión de la nueva infraestructura. «Aún no hay nada decidido, pero porque aún no toca», asegura el concejal del área.

 

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