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Una exaltación de diez en torno a la parrilla

Icíar, Maika, Javi, Javier, Gloria y Fernando, de 'estreno'. :: d. u./
Icíar, Maika, Javi, Javier, Gloria y Fernando, de 'estreno'. :: d. u.

Las chuletillas al sarmiento congregan a centenares de logroñeses en la décima edición de una cita matea que va a más

JAVIER CAMPOS

Logroño. Diez años para una cita de diez. La X Exaltación de Chuletillas Asadas congregó a centenares de logroñeses en torno a la parrilla y a los sabores y olores más riojanos. 105 cuadrillas, que podrían ser más de ampliarse el cupo, abarrotaron Colón desde Duquesa de la Victoria hasta Jorge Vigón. Una fiesta en mayúsculas, popular y participativa como ninguna, asentada como pocas desde su recuperación hace ahora una década. Y lo que queda, porque sigue yendo a más.

«Si hubiese 200 plazas, 200 que se cubrirían», ponía de manifiesto Diego Vicente, presidente de la Federación de Peñas de Logroño. «Por fin hemos conseguido mesa después de muchos años intentándolo», venía a confirmar la familia Sáenz, dispuesta a repetir el próximo. Y es que el evento no para de crecer cada año. Icíar, Maika, Javi, Javier, Gloria y Fernando, también en su estreno, lo tenían claro. «Al año que viene nos organizaremos incluso mejor», decían tras confesar que se les había olvidado el sacacorchos.

Lo vivido ayer en la última jornada de sanmateos volvió a ser todo un encumbramiento entre sarmientos con las chuletillas en lo más alto. Logroño volvió a alzar la parrilla rindiéndose al asado mateo. Chuletillas, por supuesto, pero también chorizo, salchichón, morcilla, panceta, careta, incluso... pimientos, ajetes y huevos. Todo vale, ya está dicho, pues no solo de carne vive el hombre. Desde las 11 de la mañana, y según fue pasando el tiempo, los comensales se sentaron de nuevo a la mesa para degustar uno de los bocados más afamados de la gastronomía regional.

105 cuadrillas bebieron bien y comieron mejor. «Se podría llegar a las 200», dice la Federación de Peñas

A las dos de la tarde el ambientazo, tras varias horas de humo, era sencillamente espectacular. El tiempo, que también acompañó, hizo que los de la acera izquierda según se baja al Ayuntamiento fueran uniéndose a la derecha por el intenso sol. «Ningún problema, es un día señalado en rojo en el calendario... algo que también está pasando con las calderetas y las paellas», confirmaba José, quien ha participado este año en las tres citas gastronómicas. «Mi cuadrilla se apunta a un bombardeo», bromeaba.

Ya se ha dicho en otras tantas ocasiones, pero no por dejar de decirlo es más o menos cierto: si por el humo se sabe dónde está el fuego, pocos dudaron ayer de que en la céntrica avenida ardía algo y gordo... Uno de nuestros platos más populares y emblemáticos tuvo la culpa congregando a numeroso público, entre participantes y curiosos, que también cada vez son más. No hay quien deje de invitar a un bocado o un trago, y eso se nota.

«Uno de mis días favoritos de las fiestas», era comentario frecuente entre las mesas. Amigos, familiares, colectivos de todo tipo... «Hay que estar», afirmaban desde la mesa de la UGT, nueva este año. Más que una exaltación parecía una exhalación -incluso inhalación- en la que no hubo quien se salvase de quedar impregnado durante toda la jornada, aunque con sumo placer y gusto. «Se te hace la boca agua», era otra de las frases más escuchadas.

Ayer, hubo vino, mucho, pero también cerveza por las altas temperaturas. Y el zurracapote tampoco faltó. «Da gusto ver la calle así, esperemos no morir de éxito», comentaba en voz baja alguien de la organización.

 

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