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Se buscan profesionales de hostelería

Bares del Casco Antiguo de Logroño reponen estos días de cara a las fiestas. :: juan marín/
Bares del Casco Antiguo de Logroño reponen estos días de cara a las fiestas. :: juan marín

San Mateo vuelve a evidenciar los problemas para encontrar personal cualificado para bares y restaurantes | Establecimientos del centro de la capital de La Rioja han logrado a duras penas conformar plantillas de cara a estos días de fiestas

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

«No encuentras a nadie medianamente profesional, la gente tiene pocas ganas de trabajar y los pocos interesados se cansan enseguida». Las palabras de Adolfo Sáenz, uno de los históricos de la hostelería y restauración logroñesa, ponen de manifiesto uno de los problemas del sector que vuelve a quedar en evidencia de cara a las fiestas de San Mateo: las dificultades para encontrar personal cualificado que trabaje en bares y restaurantes.

Un problema «de siempre», según del responsables del asador 'El Muro', en la calle del Laurel, que se las ha visto y se las ha deseado para cubrir la baja de una camarera que, tras siete años en plantilla, «lo ha tenido que dejar por problemas familiares». «Me ha pasado a mí y les ha pasado a otros, y la cosa estos días está complicada», explica quien asegura que cuenta con una plantilla de 14 profesionales «que en su día optaron por ganarse la vida en el sector», una decisión que no muchos quieren tomar ahora.

«La mayoría de los que vienen no tienen ni idea ni experiencia y, lo que es peor, ni la quieren tener... consideran la hostelería como un trabajo puente hasta encontrar otra cosa o cuando no les queda más remedio», sostiene Sáenz, quien informa de que «raro es el sitio que estos días no necesita un camarero o un ayudante de cocina y no sabe a quién recurrir».

Algo similar le ha sucedido a Sergio Soto, de 'El Rincón del Vino', en Marqués de San Nicolás. «Necesitaba personal de sala y de cocina y nada de nada, nos hemos visto obligados a contar con trabajadores de nuestro otro restaurante de Ezcaray para cubrir estas fiestas. Falta mano de obra cualificada y los jóvenes que empiezan, además, no quieren trabajar los fines de semana», cuenta tras comprobar que incluso poniendo anuncios de trabajo en medios de comunicación y webs sólo reciben un par de currículos.

Los tiempos de crisis parecen haber quedado atrás... o así parecen verlo con la evolución sufrida en un sector que recibió de golpe y porrazo a trabajadores de la construcción 'deseosos' de alzar la bandeja pero que, poco a poco, han ido dejando la barra para volver al andamio. Y eso se nota. Menos necesidad -«pese a las cifras de paro», dicen- y un trabajo que se da por hecho que no es ningún chollo, con contratos temporales y en el que hay que trabajar cuando otros están de fiesta. ¿No será cuestión de las condiciones laborales y, dicho claramente, de los salarios? «¿Tú crees que si yo tengo a alguien profesional y bueno le voy a dejar escapar por 100 ó 200 euros más? Al bueno se le paga, como no puede ser de otra manera», espeta Sáenz.

Ni saben ni quieren aprender

«Los problemas de personal se suceden todo el año, no hay gente que sepa y a los cursos de formación que se van ofertando no va nadie. El último, de hecho, hasta se tuvo que suspender», expone Francisco Martínez-Bergés, presidente de la Asociación Hostelería Riojana de la FER. «Y encontrar a alguien que ya sepa o que al menos quiera aprender es prácticamente imposible», dice quien añade que muchos locales del centro se nutren estos días de personal de otros establecimientos de la ciudad que cierran por su ubicación. «Estamos en un sector complicado, amplio y donde es más fácil encontrar a alguien que sirva copas por la noche para sacarse un 'extra' que camareros de día para según qué funciones», aclara.

Eduardo Pérez-Pedrero, presidente de la asociación Hostelería Unida de Logroño (HUL) y de FER Discotecas, quien regenta salas de fiesta y bares en distintas zonas de ocio, confirma que apenas hay donde elegir. «No hay mucho camarero en el mercado, esa es la verdad. El circuito es muy limitado y nosotros ya hemos optado por contratar a personal al que formamos para así tener nuestra propia bolsa de trabajo», asevera.

El panorama es tal que, en ocasiones como sanmateos, incluso se contrata personal de fuera, de pueblos de alrededor en temporada más floja, e incluso de ciudades cercanas como Pamplona. «El convenio sectorial en La Rioja está bien... los hay mejores, sí, pero también peores», concluye.

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